El Ayuntamiento de Elche ha puesto en marcha este lunes los trabajos para la colocación de toldos vela en las principales arterias comerciales de su centro histórico. Esta iniciativa ha sido diseñada para mitigar las altas temperaturas durante los meses estivales y, simultáneamente, impulsar la actividad económica local, formando parte integral del plan de sombra municipal.
Así, las labores han comenzado con la fijación de los tensores que sostendrán estas estructuras textiles, un paso crucial para garantizar la seguridad y estabilidad de los toldos. Calles emblemáticas como Hospital, Corredora, Obispo Tormo y Carrer Ample han sido las primeras en ver el inicio de esta transformación.
Como novedad para este año, la calle Major de la Vila también ha sido incluida en este despliegue, ampliando la cobertura a una zona de gran afluencia peatonal y comercial. La previsión es que la totalidad de los toldos esté completamente instalada para el mes de mayo, justo antes del inicio de la temporada de calor más intensa.
Estas estructuras permanecerán en su lugar hasta finales de octubre, cubriendo así los periodos de mayor exposición solar en la ciudad. El objetivo principal ha sido crear un ambiente más agradable para los peatones, fomentando que las personas han podido disfrutar de las calles y los comercios incluso en las horas centrales del día.
Expansión futura del proyecto
El concejal de Servicios Públicos, Claudio Guilabert, ha adelantado que el consistorio ha iniciado un estudio técnico exhaustivo con el objetivo de extender progresivamente esta solución de sombra a otras zonas del municipio.
Entre los barrios considerados para futuras fases se encuentran Altabix, Carrús y El Pla, áreas con una significativa densidad de población y actividad comercial que también han demandado soluciones similares.
Asimismo, el plan de expansión contempla la inclusión de diversas pedanías, reconociendo la necesidad de mejorar el confort térmico en todo el término municipal. Este análisis técnico tiene en cuenta las características estructurales específicas de las fachadas de los edificios donde los toldos han de ser anclados, garantizando la seguridad, la viabilidad técnica y la integración estética de cada instalación.