Elche

Elche refuerza la seguridad vial con nuevos semáforos inteligentes en puntos críticos

El Ayuntamiento implementa un plan integral de mejora de la infraestructura de tráfico en la avenida de Novelda y otras zonas para proteger a peatones y conductores

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Nuevos semáforos inteligentes en Elche

El Ayuntamiento de Elche ha puesto en marcha un ambicioso proyecto destinado a reforzar la seguridad vial en diversas arterias principales del municipio, con especial énfasis en la concurrida avenida de Novelda. Esta intervención estratégica contempla la instalación de modernos sistemas semafóricos, diseñados para optimizar la regulación del tráfico vehicular y peatonal, respondiendo así a las demandas ciudadanas y a la necesidad de intervenir en puntos identificados como "negros" por su alta siniestralidad o complejidad. 

El concejal de Movilidad, Claudio Guilabert, ha subrayado la trascendencia de estas actuaciones, destacando que representan una respuesta directa a las reiteradas peticiones de los vecinos. "Seguimos trabajando para mejorar la seguridad vial en nuestro municipio con actuaciones que vienen a solucionar tres puntos negros donde era necesaria la instalación semafórica para regular el tráfico y dotar de mayor seguridad a peatones y vehículos", afirma Guilabert, haciendo hincapié en que estas mejoras son fundamentales para zonas con una elevada intensidad de circulación y tránsito de personas.

Intervenciones clave en zonas estratégicas

Las obras se concentran principalmente en la intersección de la avenida de Novelda con Carlos Antón Pastor, un punto neurálgico donde, además de la nueva semaforización, se están llevando a cabo importantes mejoras de accesibilidad.

Estas incluyen la construcción de rampas peatonales, el ensanchamiento de aceras y la instalación de toda la infraestructura necesaria para los nuevos semáforos, como cimentaciones, báculos y las conexiones vitales con la sala de tráfico municipal. 

Además de este punto crucial, el proyecto abarca otras ubicaciones estratégicas para maximizar el impacto en la seguridad vial. Las intervenciones se extienden a:

  • La intersección de la avenida de Novelda con María García Ferrández.
  • El cruce de la avenida de Novelda con Francisco Ruiz Bru y Joaquín García Mora.
  • El entorno de la avenida de la Universidad con la calle Francisco Rabal.

Estas localizaciones han sido seleccionadas tras un exhaustivo análisis de datos de tráfico y siniestralidad, así como por las demandas expresadas por la ciudadanía, consolidando un plan de acción que aborda los puntos más conflictivos de la red viaria ilicitana.

Tecnología avanzada y accesibilidad universal

El alcance de estas obras va más allá de la simple instalación de postes y luces. El proyecto incluye una profunda adecuación de los espacios públicos adyacentes. Se están renovando y adaptando aceras y pasos de peatones bajo estrictos criterios de accesibilidad universal, garantizando que todos los ciudadanos puedan transitar con seguridad y autonomía.

Esto implica la creación de vados peatonales que eliminan barreras arquitectónicas y la ampliación de aceras en puntos estratégicos para mejorar la visibilidad tanto de peatones como de conductores.

Un aspecto fundamental de esta modernización es la incorporación de nuevos sistemas de semaforización con tecnología inteligente. Estos dispositivos avanzados están equipados para la detección de vehículos, autobuses y peatones, permitiendo una gestión del tráfico más dinámica y adaptativa a las condiciones reales de cada momento.

Esta inteligencia artificial aplicada a la movilidad contribuirá a reducir los tiempos de espera innecesarios y a prevenir situaciones de riesgo. Complementariamente, se procederá a la renovación completa de la señalización horizontal y vertical, asegurando una información clara y visible para todos los usuarios de la vía.

Inversión municipal y plazos de ejecución optimizados

El concejal Guilabert también proporcionó detalles sobre los plazos de ejecución, destacando la eficiencia en la gestión del proyecto. "Se trata de trabajos que, aunque cuentan con un plazo de ejecución de seis meses, se van a reducir a unos cuatro meses, ya que son actuaciones muy concretas y manuales, especialmente en zonas como Carrús donde la presencia de roca madre obliga a realizar intervenciones más precisas", explica.

La inversión total destinada a esta ambiciosa mejora de la infraestructura asciende a 210.000 euros. Este presupuesto se enmarca dentro de la estrategia municipal más amplia para la mejora continua de la seguridad vial, un pilar fundamental en la planificación urbana de Elche. La finalidad última es garantizar que tanto los peatones, que son los usuarios más vulnerables, como los conductores, puedan desplazarse por la ciudad con la máxima seguridad y fluidez posible, contribuyendo a una convivencia vial más armónica y eficiente.