Elche

El 'Dragón de Jaume I' se reubica en Elche tras una exhaustiva restauración

La icónica pieza de arte contemporáneo, que sufrió deterioro por exposición, recupera su esplendor original y se traslada a una zona céntrica y visible para los ilicitanos

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La escultura del Dragón de Jaume I ya luce en su nueva ubicación

La ciudad de Elche ha culminado la reinstalación de una de sus piezas de arte público más emblemáticas, la escultura 'Dragón de Jaume I', creación del reconocido artista Salvador Soria. Tras un meticuloso proceso de restauración que le ha devuelto su estado original, la obra se exhibe ahora en su nueva ubicación, en la confluencia de las calles Pedro Juan Perpiñán y Pablo Picasso, donde ya es accesible para el disfrute de todos los ciudadanos y visitantes.

Esta mañana, el concejal de Servicios Públicos, Claudio Guilabert, realizó una visita oficial al nuevo emplazamiento para constatar el resultado de los trabajos. Guilabert destacó la importancia de esta intervención, señalando que "esta obra, que ha estado durante años en la rotonda de Puertas Coloradas, ha sido totalmente restaurada, eliminando el óxido y recuperando sus colores tras el deterioro provocado por su exposición prolongada".

Detalles de la minuciosa restauración

El proyecto de recuperación de la escultura 'Dragón de Jaume I' ha sido exhaustivo, abordando los daños acumulados durante años de exposición a la intemperie. Los especialistas encargados de la restauración llevaron a cabo una limpieza profunda de toda la superficie metálica, eliminando cuidadosamente la suciedad y los residuos acumulados.

El paso más crítico, explican desde el Ayuntamiento, fue la eliminación de la corrosión y el óxido que comprometían la integridad estructural y estética de la pieza.

Una vez saneada la estructura, se procedió a la aplicación de una nueva capa de pintura, respetando escrupulosamente la paleta de colores original concebida por Salvador Soria. Este proceso no solo ha permitido que la obra recupere su vibrante apariencia inicial, sino que también garantiza su conservación a largo plazo, protegiéndola de futuros deterioros ambientales y asegurando su durabilidad para las próximas generaciones.

Un nuevo hogar para el dragón

La elección de la confluencia de las calles Pedro Juan Perpiñán y Pablo Picasso como nuevo hogar para el 'Dragón de Jaume I' no es casual. Según explicó el edil Guilabert, "este nuevo emplazamiento, muy cercano al original, permitirá que la escultura pueda verse en todo su esplendor en una zona muy transitada por los ilicitanos".

El cambio de ubicación responde a la intención del Ayuntamiento de Elche de revitalizar el patrimonio artístico de la ciudad, asegurando que las obras de arte público sean apreciadas en entornos adecuados. La rotonda de Puertas Coloradas, su anterior emplazamiento, ofrecía una visibilidad limitada para los peatones, mientras que la nueva localización promete una interacción más directa y una mayor apreciación por parte de los ciudadanos y visitantes que transitan por la zona.

Compromiso municipal con el arte contemporáneo

El concejal Claudio Guilabert enfatizó el firme compromiso del equipo de gobierno con la revalorización del patrimonio artístico y la promoción del arte contemporáneo en todos los rincones de la ciudad. "Nuestro compromiso con el arte contemporáneo es absoluto y llevarlo a los barrios demuestra la voluntad de este gobierno de acercar la cultura a todos los vecinos", afirma Guilabert.

Esta iniciativa se enmarca dentro de una estrategia más amplia del consistorio ilicitano para enriquecer el espacio público con expresiones artísticas, fomentando así la identidad cultural y el orgullo local. La inversión en la restauración y reubicación de esta obra es un claro ejemplo de cómo la administración local busca preservar y potenciar su legado artístico, considerándolo un pilar fundamental para el desarrollo social y cultural de Elche.

Características de la obra 'Dragón de Jaume I'

La escultura 'Dragón de Jaume I' es una pieza de gran formato y notable complejidad artística. Creada por Salvador Soria, se distingue por sus características técnicas y conceptuales:

  • Material: Está realizada en acero pulido y policromado, lo que le confiere una superficie brillante y una rica paleta de colores que ahora han sido completamente recuperados, realzando su impacto visual.
  • Dimensiones: Sus medidas aproximadas son de 7 metros de largo por 1,40 metros de ancho, lo que la convierte en una presencia imponente y fácilmente reconocible en el paisaje urbano, captando la atención de quienes la observan.
  • Concepto: Concebida como una obra de arte público contemporáneo, la escultura establece un profundo diálogo entre el lenguaje artístico vanguardista de su autor y la memoria histórica ligada a la figura de Jaume I, el Conquistador. Representa una fusión entre la modernidad artística y las raíces históricas de la región, invitando a la reflexión sobre el pasado y el presente.
  • Simbolismo: El dragón, como figura mítica, puede interpretarse como un guardián o un símbolo de fuerza y transformación, elementos que resuenan con la figura de Jaume I y su legado en la historia de Elche y la Comunidad Valenciana, añadiendo capas de significado a la obra.

La reinstalación de esta obra no solo embellece un nuevo punto de la ciudad, sino que también reafirma el valor del arte como elemento dinamizador del espacio público y como vehículo para la reflexión sobre la historia y la identidad local, enriqueciendo la experiencia urbana de los ilicitanos.