La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio ha financiado, a través de Ivace+i Innovación, un proyecto de I+D+i destinado a desarrollar nuevos materiales plásticos reciclados libres de contaminantes y de olores para su uso en el interior de los vehículos. La iniciativa busca facilitar la incorporación de plástico reciclado en un sector especialmente exigente, sin comprometer la calidad, la seguridad ni el confort de los ocupantes.
El proyecto, denominado H2ODOR, ha sido coordinado por AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico, y se ha desarrollado en colaboración con las empresas Fych Technologies y Faperin. Además, ha contado con financiación de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
Según la información difundida sobre la iniciativa, el objetivo ha consistido en obtener compuestos termoplásticos que mantengan las prestaciones mecánicas que requiere la automoción y, al mismo tiempo, reduzcan de forma significativa las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) y los olores asociados al uso de materiales reciclados. Con ello, el proyecto ha tratado de contribuir a acelerar la economía circular en uno de los principales sectores consumidores de plástico.
Un tratamiento con agua para descontaminar y desodorizar el plástico
La propuesta técnica del proyecto ha pasado por optimizar el tratamiento de plásticos reciclados mediante procesos avanzados de descontaminación y desodorización basados en agua. El planteamiento ha buscado eliminar tanto los contaminantes como los compuestos responsables del olor sin perjudicar las propiedades técnicas que exige la fabricación de componentes para automoción.
La iniciativa parte de una cuestión que afecta a numerosos materiales utilizados en el habitáculo: el conocido “olor a coche nuevo”. Aunque suele asociarse a una sensación agradable, la información facilitada señala que procede de la liberación de compuestos orgánicos volátiles presentes en distintos materiales del interior. Esa liberación no solo influye en la percepción de calidad del vehículo, sino que también puede tener efectos negativos sobre la salud y el medio ambiente.
Los trabajos realizados hasta la fecha han permitido reducir de forma significativa las emisiones de compuestos orgánicos volátiles y los olores, con resultados favorables incluso en materiales que incorporan porcentajes superiores al 50 % de poliolefinas recicladas. En la fase actual, el equipo investigador ha analizado el comportamiento mecánico de esos compuestos para alcanzar el equilibrio entre contenido de material reciclado, prestaciones técnicas y bajas emisiones.
El propósito final ha sido obtener un material que pueda utilizarse con garantías en el interior de los vehículos y que cumpla los requisitos establecidos por la industria. La información del proyecto subraya que el objetivo no se limita a rebajar el olor, sino a lograr un reciclado apto para una aplicación técnica concreta y sometida a estándares exigentes.
Participación industrial y validación de los materiales
AIMPLAS ha asumido la coordinación del proyecto y ha liderado el desarrollo de los nuevos materiales termoplásticos reciclados, así como la optimización de los procesos de descontaminación y desodorización necesarios para reducir las emisiones de COV y los olores. Fych Technologies ha aportado su tecnología de eliminación de olores mediante vapor de agua, orientada a mejorar la calidad del plástico reciclado antes de su transformación en nuevos compuestos para automoción. Por su parte, Faperin ha contribuido a la validación industrial de los materiales desarrollados gracias a su experiencia en la fabricación de piezas plásticas mediante procesos de inyección, verificando que cumplen las exigencias técnicas requeridas para su aplicación en el interior de los vehículos.
La iniciativa se ha enmarcado en un contexto de impulso europeo a la economía circular y de aumento previsto del contenido de plástico reciclado en los vehículos. Según los datos difundidos en el proyecto, la automoción constituye el tercer sector que más plástico consume en el mundo, por detrás de los envases y la construcción. Además, el empleo de materiales plásticos contribuye a reducir el peso de los automóviles, lo que disminuye el consumo energético y las emisiones de CO₂ durante su vida útil.
El proyecto ha incluido una estimación concreta sobre su posible impacto ambiental: la incorporación de un 50 % de plástico reciclado en las piezas interiores de los vehículos fabricados en España permitiría reducir unas emisiones de dióxido de carbono equivalentes a las generadas por 158.475 automóviles en un año.
Por último, H2ODOR se ha alineado con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Economía Circular, que apuesta por impulsar soluciones que incrementen el aprovechamiento de materiales reciclados y reduzcan el impacto ambiental de los procesos industriales. Asimismo, la iniciativa se ha encuadrado en los ejes principales de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana (S3), coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.