El Ayuntamiento de Alicante cerró las cuentas de 2025 con un superávit de 65,5 millones de euros y un remanente de tesorería para gastos generales que alcanza los 176,8 millones. Las cifras han sido dadas a conocer este miércoles durante la comisión general de cuentas, que ha informado favorablemente sobre el ejercicio económico del pasado año.
La concejala de Hacienda, Nayma Beldjilali, ha defendido que las cuentas municipales están “saneadas” y ha destacado el cumplimiento tanto del Plan Económico Financiero como de la regla de gasto. Un resultado que el equipo de gobierno vincula al cumplimiento de las reglas fiscales y que, según sostiene, permitirá continuar afrontando las actuaciones previstas para la ciudad.
Las cuentas han superado este miércoles uno de los trámites necesarios antes de su aprobación definitiva. La comisión ha dado su visto bueno con los votos favorables del PP, mientras que PSOE y Vox se han abstenido y Compromís y EU-Podemos han votado en contra.
El siguiente paso será elevar las cuentas al Pleno del Ayuntamiento de Alicante. Posteriormente deberán ser remitidas al Tribunal de Cuentas, completando así el procedimiento correspondiente a la liquidación del ejercicio 2025.
Alicante termina el año con 65,5 millones de superávit
Uno de los principales datos de la liquidación es el resultado presupuestario. El Ayuntamiento ha cerrado el ejercicio de 2025 con un superávit de 65,5 millones de euros, una cifra que refleja la diferencia positiva resultante al término del ejercicio municipal.
A ello se suma un remanente de tesorería para gastos generales de 176,8 millones de euros. Se trata de uno de los indicadores que permiten conocer la situación financiera de una administración al finalizar el ejercicio, aunque su existencia no significa que toda esa cantidad pueda destinarse libre e inmediatamente a nuevos gastos.
El uso de los remanentes municipales está condicionado por la normativa presupuestaria y las reglas fiscales aplicables en cada momento. Por ello, será la planificación presupuestaria y el marco legal vigente el que determine el destino que pueda darse a estos recursos.
Desde el área de Hacienda, en cualquier caso, se interpreta el resultado como una muestra de la situación económica del consistorio. Beldjilali ha asegurado que las cuentas de Alicante están “saneadas” y ha puesto el foco especialmente en el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
El Ayuntamiento asegura que cumple las tres reglas fiscales
La responsable municipal de Hacienda ha destacado que la liquidación del presupuesto de 2025 permite al Ayuntamiento cumplir con las tres reglas fiscales que condicionan las cuentas de las administraciones públicas.
En concreto, Beldjilali ha señalado el cumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria, la regla de gasto y el límite de deuda pública y objetivo de endeudamiento, de acuerdo con lo establecido en la legislación de Haciendas Locales.
La regla de gasto establece límites al crecimiento del gasto computable de las administraciones y constituye uno de los principales condicionantes a la hora de elaborar y ejecutar los presupuestos públicos. El objetivo de estabilidad, por su parte, persigue mantener el equilibrio de las cuentas de las administraciones.
El tercer elemento señalado por Hacienda es el endeudamiento. El Ayuntamiento sostiene que también cumple con el límite de deuda pública, completando así los tres parámetros que el gobierno municipal utiliza para defender la fortaleza de las cuentas alicantinas al término de 2025.
¿Qué supone tener un remanente de 176,8 millones?
El dato del remanente de tesorería de Alicante es probablemente uno de los que más pueden llamar la atención de los ciudadanos. Sin embargo, su funcionamiento es diferente al de un simple saldo disponible en una cuenta bancaria.
El remanente se obtiene a partir de diferentes elementos de la contabilidad municipal y sirve para evaluar la capacidad financiera existente al cierre de un ejercicio. Para determinar qué parte puede utilizarse y con qué finalidad hay que atender a las obligaciones pendientes y a las limitaciones establecidas por la normativa.
Por esta razón, contar con un remanente positivo no implica automáticamente que el Ayuntamiento pueda gastar esos 176,8 millones en nuevas obras o servicios. Cualquier utilización de esos recursos deberá ajustarse a los procedimientos presupuestarios y fiscales correspondientes.
El dato sí aporta información sobre la posición con la que el consistorio ha terminado el ejercicio. De hecho, la concejala de Hacienda ha vinculado directamente las cifras con la capacidad municipal para continuar desarrollando proyectos de transformación urbana y social.
Las cuentas de 2025 pasan ahora al Pleno de Alicante
La comisión general de cuentas celebrada este miércoles no supone todavía el último paso del procedimiento. Lo que ha hecho es informar favorablemente las cuentas municipales correspondientes a 2025, permitiendo que continúen su tramitación.
El resultado de la votación ha reflejado diferentes posiciones entre los grupos políticos. El PP ha votado a favor, mientras que PSOE y Vox se han abstenido. Por su parte, Compromís y EU-Podemos han votado en contra.
Tras superar este trámite, las cuentas serán elevadas al Pleno municipal. Posteriormente deberán remitirse al Tribunal de Cuentas, organismo encargado de la fiscalización externa de la actividad económico-financiera del sector público.
Según ha explicado Beldjilali, las cuentas generales que se someten al informe de Intervención y a la posterior aprobación no incluyen únicamente el presupuesto del propio Ayuntamiento. También integran las cuentas correspondientes a los organismos autónomos municipales, ofreciendo así una visión conjunta del ejercicio económico.
Unas cifras que condicionan los próximos proyectos de Alicante
La situación de las cuentas municipales tiene una repercusión directa sobre la capacidad del Ayuntamiento para planificar inversiones, prestar servicios y afrontar nuevos proyectos. De ahí que el gobierno municipal haya presentado el resultado de 2025 como un respaldo a su estrategia económica.
“Vamos por el buen camino y gozamos de salud financiera para poder seguir acometiendo la transformación urbana y social que nuestra ciudad necesita y en la que estamos inmersos en este equipo de gobierno”, ha señalado la concejala de Hacienda.
La existencia de superávit y remanente, no obstante, deberá convivir con los límites presupuestarios establecidos para las administraciones locales. La clave estará en conocer qué margen ofrecen las reglas fiscales y qué decisiones adopta el Ayuntamiento sobre el destino de los recursos disponibles.
Con 65,5 millones de euros de superávit y 176,8 millones de remanente de tesorería para gastos generales, Alicante cierra así el ejercicio económico de 2025 con cifras positivas. Las cuentas afrontan ahora su siguiente examen político en el Pleno antes de completar la tramitación y ser remitidas al Tribunal de Cuentas.