Alicante detalla el Plan General Estructural para regular y mejorar las partidas rurales

La propuesta urbanística busca densificar núcleos, proteger el patrimonio histórico y regular asentamientos en suelo no urbanizable, garantizando dignidad y servicios a los vecinos

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Presentación del Plan General a las asociaciones de las partidas rurales de Alicante
Presentación del Plan General a las asociaciones de las partidas rurales de Alicante

El Ayuntamiento de Alicante ha presentado recientemente las directrices clave de su Plan General Estructural (PGE), enfocadas específicamente en la ordenación y mejora de las partidas rurales del municipio. Este importante encuentro, celebrado en la Casa de la Festa, reunió a representantes municipales con diversas asociaciones de vecinos de estas áreas, marcando un paso decisivo hacia la integración y el desarrollo equilibrado del territorio.

La exposición de las propuestas estuvo a cargo de figuras municipales destacadas: Cristina García, concejala de Participación Ciudadana; Antonio Peral, edil de Urbanismo; y Leticia Martín, directora general de Planeamiento. Durante la sesión, se abrió un espacio de diálogo constructivo para debatir las iniciativas que buscan dar respuesta a las complejas realidades urbanísticas presentes en el entorno rural alicantino.

El PGE se erige como una herramienta fundamental para regular, integrar y ofrecer soluciones a las diversas configuraciones urbanísticas que coexisten en las partidas rurales. Entre sus objetivos primordiales se encuentran la densificación y la mejora de la accesibilidad y servicios en los núcleos urbanos ya consolidados, la implementación de planes especiales para la rehabilitación del patrimonio y la revalorización de la identidad de los núcleos históricos, así como el desarrollo de estrategias para minimizar el impacto territorial en aquellos asentamientos que, aunque consolidados, se ubican en suelo no urbanizable.

El desafío de la complejidad territorial de Alicante

Alicante se caracteriza por una estructura territorial rica y heterogénea, donde el núcleo urbano principal convive con una extensa red de partidas rurales. Tal como explicaron el concejal de Urbanismo, Antonio Peral, y la directora general de Planeamiento, Leticia Martín, "Alicante cuenta con una rica y compleja estructura territorial en la que el núcleo urbano consolidado convive con una extensa red de partidas rurales".

Ambos funcionarios destacaron que "En ellas se localizan entidades singulares de población, pedanías históricas y un tejido residencial disperso que, en muchos casos, no responde a procesos urbanísticos planificados, pero que forma parte ya de la realidad consolidada del municipio". Subrayaron la necesidad de actuar con precisión, añadiendo que "El plan propone medidas adaptadas a cada circunstancia para poner en valor las partidas y garantizar en todos los casos dignidad y seguridad para los vecinos".

Esta realidad incluye desde núcleos rurales tradicionales con un elevado valor patrimonial hasta áreas urbanas y asentamientos dispersos que han alcanzado un notable grado de consolidación a lo largo del tiempo. El nuevo Plan General Estructural (PGE) asume el compromiso de reconocer, ordenar y gestionar esta diversidad de manera coherente, integrando las preexistencias en una visión equilibrada del territorio municipal.

Estrategias comunes para la mejora de las partidas rurales

Con el propósito de elevar la calidad de vida de los residentes y fomentar una integración territorial armónica, el PGE articula una serie de estrategias de aplicación general para el conjunto de las partidas rurales:

  • Mejora de la accesibilidad y conectividad: Se prevé la creación de ejes estructurantes que faciliten la conexión de estos núcleos con la ciudad y con los principales nodos de transporte intermodal. El objetivo es promover una movilidad que sea a la vez sostenible, eficiente y multimodal.
  • Creación de nodos de actividad: Se busca concentrar en puntos estratégicos una oferta variada de servicios, equipamientos y oportunidades en áreas como la salud, la educación, el comercio, el empleo y la cultura. Esto no solo reducirá la necesidad de desplazamientos, sino que también fortalecerá la cohesión social.
  • Integración paisajística y ambiental: Se implementarán medidas de renaturalización, se fomentará el uso de materiales constructivos adecuados, se impulsará la recuperación del patrimonio rural y se trabajará en la reducción del impacto visual de las construcciones.

Tipologías y medidas específicas para cada realidad

El PGE ha identificado tres grandes tipologías dentro del diseminado rural, para las cuales se han diseñado medidas específicas que responden a sus circunstancias y características particulares:

Núcleos en suelo urbano consolidado

Estos núcleos están llamados a evolucionar hacia modelos de primera residencia. El plan favorece su densificación para asegurar la viabilidad y sostenibilidad en la implantación de servicios y equipamientos esenciales. La estrategia de densificación contempla:

  • La flexibilización de la parcela mínima.
  • El incremento de la edificabilidad.
  • La introducción puntual de vivienda colectiva de baja altura, siempre con una integración respetuosa en el entorno.

Estas acciones irán acompañadas de compromisos por parte de los propietarios para mejorar la calidad ambiental y contribuir al desarrollo de las infraestructuras comunes. Adicionalmente, se propone una reordenación de la red viaria interna, buscando optimizar su eficiencia, reducir los costes de mantenimiento y adaptarla mejor a la estructura territorial existente, garantizando en todo momento la accesibilidad y la seguridad.

Núcleos históricos tradicionales

Localidades como Santa Faz, Tángel, El Bacarot, La Alcoraya, Verdegás o el Barrio de Granada, a pesar de su tamaño reducido, poseen un alto valor cultural y paisajístico. Para ellos, el PGE contempla acciones específicas de preservación, mejora y puesta en valor. Serán objeto de Planes Especiales orientados a la rehabilitación del patrimonio, la mejora del espacio público y la exaltación de su identidad, contribuyendo así al desarrollo de un turismo de calidad ligado al paisaje y la cultura local.

Asentamientos consolidados en suelo no urbanizable

Para estos asentamientos, el plan propone su regularización a través de los Planes Especiales de Minimización de Impacto Territorial (PEMIT). Estos instrumentos permitirán mejorar sus condiciones de seguridad, salubridad y funcionalidad, asegurando un nivel básico adecuado mediante la implantación de servicios mínimos compatibles con su condición rural. Paralelamente, se buscará reducir sus impactos ambientales y paisajísticos.

Es importante destacar que los PEMIT podrán iniciarse y tramitarse de forma paralela a la aprobación del PGE, sin necesidad de esperar a esta. Además, incorporarán criterios específicos para terrenos ubicados en áreas con riesgo de inundación, donde se establecerán medidas diferenciadas según el nivel de peligrosidad, en estricto cumplimiento del Patricova.

Dentro de esta categoría se incluyen también las Áreas de Planeamiento Diferido (APD) del Plan General anterior. Estas eran zonas de suelo urbano cuyo desarrollo estaba previsto mediante planeamiento derivado, pero que, tras décadas sin ejecución, han derivado en procesos de ocupación irregular y consolidación fáctica. Para estas APD, el nuevo PGE propone su desclasificación, buscando una solución definitiva a su situación urbanística.

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