Alicante Impulsa un Gran Parque Agrario de 123 Hectáreas en La Condomina para Revitalizar la Huerta Tradicional

El Plan General Estructural de la ciudad ha diseñado un espacio emblemático que fusionará la producción agrícola, el disfrute ciudadano y la conservación del patrimonio histórico y paisajístico.

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parque agrario torres huerta 1
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El Ayuntamiento de Alicante ha avanzado en la configuración de un ambicioso proyecto urbanístico que transformará la zona de La Condomina. Se trata del Parque Agrario de la Huerta de Alicante, una iniciativa que abarca 123 hectáreas y que se ha concebido como un modelo de desarrollo sostenible. Este espacio no solo recuperará la actividad productiva agrícola, sino que también ofrecerá áreas para el disfrute de los ciudadanos y garantizará la preservación del valioso patrimonio histórico y paisajístico de la región. La propuesta se enmarca dentro del nuevo Plan General Estructural (PGE), el documento urbanístico más relevante para la ciudad en casi cuatro décadas.

El PGE, cuya tramitación del Borrador y Documento Inicial Estratégico está siendo ultimada por el equipo de Gobierno municipal, definirá las directrices para el crecimiento social y económico de Alicante durante los próximos 20 años. Además, establecerá las infraestructuras, dotaciones y espacios libres necesarios para este periodo, marcando un hito en la planificación urbana de la capital alicantina.

Antonio Peral, concejal de Urbanismo, ha destacado la magnitud de esta propuesta: "Este proyecto emblemático es paradigma de nuestro modelo de ciudad, que pone en valor el legado cultural y paisajístico y genera nuevos focos de actividad atractiva y sostenible". Peral ha enfatizado que el Parque Agrario de la Huerta representa un esfuerzo "ambicioso y sin precedentes en Alicante", alineado con un modelo de ciudad que prioriza la recuperación del patrimonio paisajístico y la creación de nuevas oportunidades económicas sostenibles. El edil también ha señalado que el Plan General Estructural "triplica la superficie de zonas verdes de Alicante", y que este parque, en particular, sobresale por su singularidad al combinar la reactivación del paisaje y la producción de la huerta tradicional con la puesta en valor de su patrimonio cultural, incluyendo las torres del siglo XVI declaradas Bien de Interés Cultural (BIC).

Un modelo de conservación activa y desarrollo sostenible

El PGE ha propuesto una ordenación territorial que busca un equilibrio entre la protección del entorno y su activación. El modelo se orienta hacia una conservación activa del territorio, con el objetivo primordial de mantener la huerta como un paisaje vivo y productivo. Para ello, se ha previsto la combinación de la recuperación agrícola con usos complementarios compatibles, que pueden incluir actividades terciarias, dotacionales, recreativas o turísticas, asegurando así su viabilidad y dinamismo.

Ámbito geográfico y propuesta de ordenación detallada

El área designada para este innovador parque se localiza en el Área de Interés Cultural y Etnológico Horta d'Alacant. Esta zona ha sido reconocida como uno de los paisajes culturales y agrícolas más significativos del municipio, heredero de un sistema de regadío de origen árabe y de un conjunto defensivo de torres del siglo XVI. El territorio alberga una notable concentración de bienes patrimoniales, entre los que se encuentran once torres declaradas BIC, una extensa red hidráulica tradicional y numerosos caminos históricos, junto con edificaciones de gran valor etnológico.

El Parque Agrario se ha delimitado en su contorno por los suelos urbanos consolidados de la Playa de San Juan y La Condomina. Su extensión abarca desde el núcleo histórico de Santa Faz hasta el Barranco de Lloixa, y desde la avenida de Denia hasta las calles Caja de Ahorros y Locutor Vicente Hipólito.

La ordenación específica de este ámbito, dadas sus características culturales, paisajísticas y patrimoniales únicas, se desarrollará mediante un Plan Especial. Este instrumento permitirá definir con precisión las condiciones de protección, la estrategia de puesta en valor y la articulación de las áreas destinadas a actividades complementarias. De las 153,97 hectáreas que conforman la totalidad del Parque Agrario y que constituyen el ámbito del Plan Especial, hasta un 20% podrá ser destinado al desarrollo de usos complementarios de carácter privativo. No obstante, estas actividades estarán sujetas a criterios estrictos de integración y preservación del paisaje agrario histórico, garantizando la armonía con el entorno.

Fomento de la actividad agrícola y la sostenibilidad

Una de las características más innovadoras de este proyecto es el impulso a la recuperación de la actividad agrícola tradicional. Esto se logrará mediante la atracción de nuevas iniciativas productivas y el desarrollo de programas educativos y sociales que fomenten la participación y el conocimiento de la huerta.

La regeneración de la huerta se fundamenta en la reactivación de su función agrícola y en la incorporación de usos complementarios que aseguren su sostenibilidad a largo plazo. El objetivo es evitar el abandono, considerado la principal amenaza para este valioso territorio. Por tanto, la protección de la huerta implica mantenerla en uso a través de una gestión activa que combine la defensa del paisaje y del patrimonio con la posibilidad de desarrollar actividades compatibles que faciliten su mantenimiento económico y social.

Salvaguarda del patrimonio cultural, agrícola e hidráulico

El PGE ha propuesto la delimitación de los entornos de protección de los Bienes de Interés Cultural (BIC) y de los Bienes de Relevancia Local (BRL) que se encuentran dentro del ámbito del parque. Asimismo, se ha previsto la integración de todos los elementos patrimoniales —como torres, casas, molinos y alquerías— en un sistema unitario de paisaje cultural.

El plan también contempla la conservación y restauración de la red histórica de riego, que incluye elementos como los brazales de Maigmona y San Roque, la Hijuela de Ametler, acequias y balsas tradicionales. Estos recursos hídricos se integrarán en un itinerario paisajístico e interpretativo, potenciando su valor cultural, ambiental y educativo para las futuras generaciones.

Además, el PGE ha previsto la restauración y adecuación de los itinerarios históricos de la huerta, entre los que destacan el Camí Vell d'Ametler, el Camí de Reixes, el Camí de la Huerta, el Camí del Xiprer y el Camí de la Cadena. También se ha incluido la recuperación del trazado de la Vía Dianium (conocida como Camino de la Creu de Pedra a Sant Joan) para establecer un corredor cultural y ecológico de ámbito supramunicipal.

Para garantizar la coherencia estética y funcional, el plan establecerá criterios unificados para los cerramientos, la vegetación, la visibilidad de las torres y la señalización. Se asegurará la continuidad peatonal y ciclista, permitiendo un acceso rodado controlado y delimitado en ciertos puntos para facilitar la actividad productiva agrícola.

Integración urbana y desarrollo en las zonas de borde

La integración del nuevo parque en su entorno urbano ha sido una de las prioridades fundamentales en la planificación. Esta integración considerará tanto el encaje del propio parque como el de las edificaciones preexistentes en el área y los nuevos desarrollos previstos en las zonas de borde.

En este sentido, se ha contemplado la identificación de las viviendas ya existentes dentro del ámbito del parque y la delimitación de una zona de ordenación específica con normativa propia para estas edificaciones.

En las áreas de borde del Parque Agrario, es decir, en su contorno, se permitirá la implantación, de forma limitada y ordenada, de actividades complementarias y compatibles. Estas podrían incluir equipamientos deportivos privados de baja edificabilidad, que reforzarán la conexión entre la ciudad consolidada y la huerta. El objetivo es configurar un frente urbano de transición, integrado y de alta calidad. Estas actuaciones se concentrarán principalmente en el eje de la Avenida de Dénia, entre Condomina y La Sangueta, que el PGE ha definido como un corredor de oportunidad metropolitana para la consolidación de un "clúster de la salud", combinando usos residenciales, dotacionales, sanitarios, asistenciales, deportivos y culturales.

La recuperación y reactivación de la huerta tradicional alicantina, junto con su compatibilidad con el desarrollo de actividades complementarias ligadas al deporte y la salud en las zonas de borde, han sido dos de las propuestas ciudadanas más destacadas recogidas durante el proceso de consulta pública del Ayuntamiento.

Protección contra inundaciones y soluciones de aparcamiento

En el acceso previsto en la zona sureste del Parque Agrario, se integrará una de las bolsas de aparcamiento disuasorio contempladas en el nuevo modelo de movilidad sostenible de la ciudad. Este aparcamiento funcionará como un punto de intercambio modal, facilitando el acceso al parque mediante modos de transporte peatonales, ciclistas o sostenibles.

El Parque Agrario de la Huerta, gracias a su estructura agrícola tradicional y a la permeabilidad de su suelo, actuará como un espacio de amortiguación natural frente a las inundaciones causadas por lluvias intensas. Esta función se complementará con nuevas obras de regulación que permitirán redirigir parte de las escorrentías hacia zonas aptas para su almacenamiento temporal y posterior infiltración, lo que aumentará la resiliencia de la ciudad frente a las inundaciones y contribuirá a la protección del litoral.

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