El Ayuntamiento de Alicante ha implementado una serie de modificaciones en la circulación y el estacionamiento de vehículos en el histórico barrio de San Antón. Estas medidas, que buscan optimizar el tránsito peatonal y vehicular, responden directamente a una solicitud formulada por la Asociación de Vecinos de San Antón.
La intervención más destacada es la peatonalización de un tramo de la calle Gloria, una decisión tomada debido a su extrema estrechez, que hacía incompatible la convivencia segura entre peatones y vehículos.
Además, se han introducido cambios estratégicos en las calles Pozo y Trafalgar, donde el aparcamiento de coches ha sido sustituido por plazas para motocicletas en ciertos segmentos, con el objetivo de ensanchar los carriles de circulación y mejorar la fluidez del tráfico.
Peatonalización de la calle Gloria
Uno de los ejes centrales de esta reestructuración es la conversión en zona peatonal del segmento de la calle Gloria que se extiende entre las calles Pozo y Trafalgar. Este tramo, con una anchura entre fachadas de apenas 3,5 metros, presentaba serias dificultades para el paso simultáneo de viandantes y automóviles, generando situaciones de riesgo y congestión.
La eliminación del tráfico rodado en este punto específico garantiza ahora un espacio seguro y exclusivo para los peatones. Para materializar esta transformación, el departamento de Tráfico ha instalado la señalización horizontal y vertical pertinente, complementada con la colocación de bolardos que impiden el acceso de vehículos.
A partir de ahora, los conductores que deseen acceder a esta área deberán hacerlo a través de la calle Pozo, siguiendo las nuevas indicaciones.
Reorganización del aparcamiento en calle Pozo
Las mejoras no se limitan a la calle Gloria. En la calle Pozo, específicamente en el tramo comprendido entre las calles Gloria y Empecinado, se ha abordado un problema recurrente: la estrechez de la calzada. Anteriormente, esta sección obligaba a los vehículos de mayor tamaño a invadir la acera para poder circular, comprometiendo la seguridad de los peatones y la integridad de las infraestructuras.
Para solucionar esta problemática, se ha eliminado el aparcamiento de coches en cordón, destinando ahora este espacio exclusivamente para motocicletas. Esta medida ha permitido ampliar el carril de circulación en un metro, facilitando el paso de los vehículos sin necesidad de invadir la acera y mejorando significativamente la fluidez del tráfico en esta vía crucial del barrio.
Modificaciones en el estacionamiento de calle Trafalgar
La calle Trafalgar también ha sido objeto de importantes ajustes. En el tramo que discurre entre las calles Gloria y Esperanza, se ha modificado la banda de estacionamiento en cordón, trasladándola de la izquierda a la derecha. Esta alteración estratégica resuelve una dificultad previa, donde los coches aparcados a la izquierda complicaban el radio de giro hacia la calle Esperanza, obligando a los conductores a realizar maniobras complejas y, en ocasiones, peligrosas.
Además de simplificar la circulación, esta nueva disposición del aparcamiento contribuye a reducir la velocidad de los vehículos en la vía, ya que los obliga a realizar una especie de “chicane” natural, aumentando la seguridad para todos los usuarios de la calle.
El concejal de Movilidad Urbana, Carlos de Juan, ha enfatizado que estas soluciones no han sido adoptadas de forma unilateral. “Atendemos con estas medidas la solicitud formulada por la Asociación de Vecinos de San Antón para favorecer el tránsito peatonal y mejorar las condiciones de circulación en el circuito entre estos dos viarios”, explica De Juan.
Las propuestas fueron analizadas y consensuadas tanto con la asociación vecinal como con los profesionales del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (Speis). Esta coordinación interinstitucional asegura que las modificaciones no solo optimicen la movilidad interna del barrio, sino que también garanticen la accesibilidad de los servicios de emergencia, un aspecto fundamental para la seguridad y el bienestar de los residentes de San Antón