Más de 20.000 personas acudieron a los principales puntos de observación de Alicante para seguir el eclipse de sol ocurrido el 12 de agosto, un fenómeno que la ciudad no vivía desde hacía un siglo. La jornada transcurrió sin incidencias reseñables, pese a que las nubes restaron visibilidad al momento de mayor intensidad del eclipse, y solo se registró una atención por una caída en la Serra Grossa, sin mayores consecuencias.
El Ayuntamiento de Alicante movilizó un operativo especial con más de 200 efectivos para garantizar la seguridad, ordenar el tráfico y la atención temprana durante toda la tarde. En el dispositivo participaron agentes de la Policía Local, bomberos, Protección Civil y socorristas de las playas, que prolongaron su horario hasta las 22 horas.
Los puntos con mayor afluencia
Según el recuento realizado por la Policía Local, la mayor concentración de público se registró en la isla de Tabarca, con unas 5.000 personas. A continuación se situó la Serra Grossa, con 4.500 asistentes estimados, y el entorno de Rabasa y la Universidad, con unas 4.000 personas. Otros dos enclaves reunieron también a numerosos observadores: el Castillo de Santa Bárbara y el Benacantil, con alrededor de 2.500 personas, y el Castillo de San Fernando y el Monte Tossal, con unas 1.500.
Los accesos al Castillo de Santa Bárbara requirieron una vigilancia especial por parte de los agentes y los voluntarios de Protección Civil, sobre todo en el acceso al ascensor, donde se formaron colas, y en el acceso principal, que registró una máxima afluencia. Muchas de las personas que acudieron a la fortaleza utilizaron el autobús lanzadera que enlaza el Marq con el castillo, mientras que otras subieron en taxi o a pie.
En el Monte Tossal, los asistentes accedieron a pie o en vehículo privado, al disponer de aparcamientos en la ladera junto al estadio José Rico Pérez. En la Serra Grossa, los bomberos prestaron atención especialmente en las zonas con arbolado, donde se produjo la única intervención reseñable para atender una caída, sin mayores consecuencias.
El concejal Julio Calero destaca la normalidad
El concejal de Seguridad, Julio Calero, afirmó que “la tarde de ayer desde el inicio del operativo hasta su finalización tras el eclipse se ha desarrollado con absoluta normalidad”, y añadió “el buen comportamiento de los ciudadanos que han acudido en familia a los puntos de observación a disfrutar del fenómeno astrológico y que ha transcurrido en un ambiente festivo, de forma ordenada y sin incidentes reseñables”.
Más allá de la presencia de nubes, el Ayuntamiento apuntó que el momento del eclipse total se vivió sin problemas. Además, destacó las imágenes aéreas obtenidas desde los drones de la Policía Local y los bomberos del Speis, en las que se observa la ciudad en el instante en el que la Luna oculta totalmente el Sol y se produce una oscuridad anticipada, con luces encendidas en el entramado urbano y principales emblemas, como la Plaza de Toros.