El Consorcio Terra, y los ayuntamientos de San Vicente del Raspeig y Alcoy han aunado esfuerzos para diseñar un ambicioso proyecto conjunto denominado CITEXCHANGE, con el objetivo de que las entidades encargadas de gestión de residuos sean también proveedores de materias primas secundarias para las industrias.
La iniciativa, que se encuentra en fase de solicitud de subvención de fondos europeos, asciende a 2.440.700 euros, (80% financiado y los 488.000 € restantes cofinanciados). De contar con luz verde, el proyecto arrancaría el 1 de enero de 2027, tendría su fase de implementación entre marzo de 2027 y febrero de 2029, y concluiría definitivamente en mayo de 2029.
El gran objetivo de esta alianza es aunar recursos, optimizar instalaciones públicas y cambiar la forma en que gestionamos lo que tiramos, avanzando hacia una economía circular real. En lugar de tratar los flujos de materiales únicamente como residuos, el proyecto busca darles una segunda vida como recursos industriales, permitiendo que las pequeñas y medianas empresas (pymes) locales los aprovechen de forma eficiente para ser más competitivas.
Las pymes industriales de la comarca se enfrentan a un escenario complejo, el encarecimiento de la energía y las materias primas, y unas normativas europeas cada vez más estrictas que exigen que los productos sean reciclables, rastreables y sostenibles.
Muchas empresas locales desearían incorporar materiales reciclados o rediseñar sus procesos, pero no lo hacen porque no saben dónde conseguir ese material con garantías, desconocen sus propiedades técnicas o no disponen de laboratorios para hacer pruebas.
En este contexto, el Consorcio Terra gestiona diariamente toneladas de flujos materiales con un enorme potencial industrial que se desaprovechan. Por tanto, el propósito de este proyecto es fomentar un servicio público para conectar residuos y empresas.
Para romper esta barrera, CITEXCHANGE propone una solución innovadora: crear un servicio público e integrado de "inteligencia material" gestionado por las administraciones. La solución consiste en unir de forma lógica tres pasos fundamentales.
Por un lado, saber con precisión qué materiales entran en las plantas de residuos y crearles un "pasaporte digital" para que las empresas conozcan su composición y disponibilidad.
En segundo lugar, separar, limpiar y clasificar esos materiales para que queden listos para su uso industrial. Y, por último, ofrecer un espacio público para que las empresas puedan acudir a diseñar, experimentar y hacer pruebas de producto antes de realizar grandes inversiones.
En este proceso participan también de forma activa los institutos tecnológicos AITEX, AIJU e INESCOP con la función de apoyar los procesos de innovación, validación de materiales y selección de tecnologías punteras. Asimismo, el proyecto optimizará y transformará instalaciones públicas ya existentes o en desarrollo mediante las siguientes inversiones:
Rodalet Circular, en San Vicente del Raspeig, será el principal nodo de preparación material. Sant Vicent aporta el suelo municipal y adecuaciones menores, mientras que el Consorcio Terra asume la mayor parte del equipamiento operativo y la explotación técnica de las rutas de preparación.
El objetivo es convertir flujos seleccionados en lotes documentados y trazables para validación industrial y uso por pymes. La inversión funcional Rodalet/Terra se aproxima a 700.000 €, principalmente en equipos de identificación, separación, desmontaje, pesaje, muestreo, etiquetado, tracking, almacenamiento seguro y logística interna.
La Fundició Rodes, en Alcoy, actuará como espacio municipal dedicado al diseño circular, prototipado y light testing. Funcionará como punto de entrada accesible para que las pymes traduzcan inteligencia material y lotes preparados en pruebas, prototipos, rediseños y decisiones empresariales.
La inversión prevista asciende a 534.500 EUR, compuesta por 450.000 € en equipamiento y 84.500 € en adaptaciones internas menores. Incluirá estaciones de prototipado, fabricación ligera, modelado digital, mobiliario técnico, seguridad, señalética y puesta en marcha, entre otros.
Por su parte, el Consorcio Terra licitará y operará un servicio modular de inteligencia material, incluyendo plataforma digital, registro de pasaportes, búsqueda y solicitudes de pymes. Y los institutos tecnológicos definirán el modelo DPP-ready (Pasaporte Digital del Producto), evidencias, descriptores y rutas de validación.
El proyecto está diseñado para impactar de forma directa en el tejido empresarial local. La previsión es que alrededor de 60 pymes utilizarán de algún modo los servicios o la plataforma; de ellas, 25 pymes recibirán un asesoramiento intensivo y personalizado ; y un núcleo de 12 empresas culminará el proceso desarrollando proyectos avanzados de rediseño o pilotos de validación industrial.
Además, se formará a un mínimo de 120 profesionales. Se espera consolidar un banco de materiales con 35 pasaportes digitales listos de componentes prioritarios (como plásticos, calzado, textil, etc.), validar 7 rutas estables de preparación de materiales y dejar plenamente operativas tanto la infraestructura de Rodalet Circular como la de Fundició Rodes.
CITEXCHANGE aspira a convertirse en un modelo de éxito transferible a otros municipios e industrias de la Comunitat Valenciana, demostrando que el liderazgo de los ayuntamientos y la gestión pública son la clave para acelerar la transformación verde de la economía local.