El presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, ha puesto el foco en las necesidades de los regantes de la Vega Baja durante su visita al Juzgado Privativo de Aguas de Callosa de Segura. El encuentro ha servido para analizar las actuaciones que ya cuentan con respaldo de la institución provincial y estudiar nuevas vías de colaboración en materia de gestión hídrica.
Pérez se ha reunido con el responsable del Juzgado Privativo, Trinitario Gómez, y otros representantes de este órgano, acompañado por la vicepresidenta y diputada de Ciclo Hídrico, Ana Serna; la vicepresidenta segunda, Marina Sáez, y el alcalde de Callosa de Segura, Juan Antonio Franco.
Tras firmar en el libro de honor de la entidad, el presidente provincial ha defendido la importancia de mantener el contacto directo con los agricultores. “Es muy importante mantener la escucha activa con los regantes para, siguiendo la vocación de la Diputación de Alicante, propiciar la mejor gestión del agua posible”, ha señalado.
800.000 euros para mejorar la eficiencia del regadío
La Diputación cuenta este año con una línea de ayudas de 800.000 euros destinada a mejorar la eficiencia en el uso del agua de regadío. Las subvenciones están dirigidas a comunidades de regantes y otras entidades vinculadas a estas infraestructuras.
En el caso de Callosa de Segura, la colaboración provincial ya se ha traducido en distintas actuaciones. Una de ellas ha contado con 35.281 euros para inversiones destinadas a reducir el consumo de agua y energía, aumentar el aprovechamiento de los recursos procedentes de la EDAR de Callosa y avanzar en la digitalización de la gestión del Juzgado Privativo.
A esta cantidad se suman 248.847 euros destinados al acondicionamiento del Azarbe de Moncada, otra actuación vinculada a la red de regadío de la localidad. El objetivo de estas inversiones pasa por mejorar las infraestructuras existentes y aprovechar de forma más eficiente un recurso especialmente relevante para la agricultura de la comarca.
Durante la visita, Pérez ha abordado también con los representantes de los regantes las necesidades actuales del sector y los proyectos que podrían desarrollarse mediante nuevas vías de colaboración. La reunión se produce en un territorio donde la gestión del agua constituye una cuestión estrechamente ligada a la actividad agrícola y al mantenimiento de las infraestructuras de riego.