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La tranquilidad de la noche se verá interrumpida por la pólvora. Arcabuces, cañones y pirotecnia sonarán con fuerza para alimentar un espectáculo de cine, sin actores. Son personajes reales: vileros y vileras que desean llegar a la tierra prometida, y que se verán las caras con vileros y vileras que defienden su hogar.Será entonces cuando una bandera blanca se acerque a la costa. Se producirá un alto al fuego y el emisario del Rey Moro llega ante el Rey Cristiano para hacerle entrega del pergamino en el que se pide su rendición para evitar la batalla. Acto seguido, el escrito se rompe en mil pedazos, el emisario vuelve al mar, el fuego se intensifica, la imagen de Santa Marta aparece en el horizonte y de nuevo, casi cinco siglos después comienza la batalla.Este imperdible espectáculo de luces, música, y pólvora es uno de los motivos por los que las fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa han sido declaradas de Interés Turístico Internacional.Historia de los Moros y Cristianos de La Vila Joiosa
Detrás de cada gran fiesta patronal se esconde una historia. Y la de los Moros y Cristianos de La Vila Joiosa no es para menos.Tal y como cuenta la tradición, fue un 29 de julio de 1538 cuando los vileros y vileras avistaron en alta mar una gran cantidad de galeras sarracenas que pretendían conquistar la costa. Viendo peligrar sus hogares, sus huertas y sus vidas, las campanas comienzan a tocar la alarma general para que la población preparara la defensa.Sin embargo, cuando los barcos empiezan a acercarse peligrosamente, los habitantes de La Vila Joiosa ruegan al cielo que interceda. Entonces, Santa Marta, que es el santo del día, origina un fuerte vendaval que devuelve mar a dentro las medias lunas.Desde entonces los vileros y vileras, en agradecimiento proclaman a Santa Marta Patrona de La Vila Joiosa, y en su honor, cada mes de julio, celebran fiestas de Moros y Cristianos, con un acto único y diferenciador: El Desembarco.