El Museo Arqueológico de Alicante acogerá los días 26 y 27 de octubre el congreso científico 'Entre genes y vestigios', centrado en el estudio del ADN antiguo y su impacto en la arqueología.
Las jornadas están organizadas por el MARQ y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, en Alemania, y contarán con investigadores de ambas instituciones, además de colaboradores de la Universidad de Alicante, la Universidad de Granada y la Universidad Autónoma de Barcelona.
Las jornadas podrán seguirse de forma telemática sin necesidad de inscripción previa. El enlace de acceso se activará al inicio del encuentro en la página web del MARQ.
Un encuentro internacional sobre nuevas vías de investigación
Según ha explicado el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, la cita tendrá un carácter internacional y científico y abordará las nuevas vías de investigación que se han abierto gracias al desarrollo de los estudios de ADN antiguo y sus implicaciones en la arqueología.
Navarro ha subrayado que la Diputación mantiene su compromiso con la cultura y la historia a través del MARQ y de la colaboración entre genetistas y arqueólogos.
"Desde la Diputación mantenemos nuestro compromiso con la cultura y la historia, en este caso, a través del MARQ con la colaboración entre genetistas y arqueólogos y desde uno de los escenarios más fértiles de Europa para comprender el pasado como es la península ibérica en general y nuestra provincia en particular", ha puntualizado Navarro.
Qué aporta el ADN antiguo a la arqueología
Los organizadores sostienen que los yacimientos ya no se estudian solo por sus objetos, tumbas o cronologías, sino también por las huellas biológicas de quienes los habitaron. A su juicio, esa perspectiva permite reconstruir con mayor precisión cómo se desplazaron y mezclaron las poblaciones, además de visibilizar por primera vez las enfermedades que sufrieron esas comunidades y sus consecuencias.
Los investigadores participantes también remarcan que el ADN antiguo no sustituye a la arqueología, sino que la impulsa a formular preguntas más precisas sobre cómo se formaron las primeras comunidades, cuál fue su procedencia, qué relaciones mantuvieron y de dónde provenían los bienes que utilizaban.