El turismo vuelve a confirmar su fortaleza en la Costa Blanca como uno de los destinos más consolidados del litoral Mediterráneo. La combinación de sol y playa, interior, gastronomía y conectividad aérea ha permitido a la provincia de Alicante mantener una actividad turística sostenida durante todo el año. Este escenario ha sido uno de los ejes centrales de la presencia alicantina en Fitur 2026, que se celebra en Ifema Madrid del 21 al 25 de enero.
El director del Patronato Costa Blanca, José Mancebo, en declaraciones a Alicante Extra, ha valorado de forma “muy positiva” los datos registrados en el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández en 2025. Y es que la infraestructura ha rozado los 20 millones de viajeros y, por primera vez en su historia, ha superado el millón de pasajeros en todos los meses del año.
La desestacionalización ya no es prioritaria
Este hito confirma, a su juicio, que la desestacionalización ya no es solo una aspiración. “No tenemos que decirlo con la boca pequeña”, afirma. Así, Mancebo recuerda que los destinos turísticos maduros llevan más de una década trabajando para romper la dependencia de la temporada alta.
“Buscamos actividad, empleo y riqueza constante en el territorio. Tener un destino abierto todo el año genera más oportunidades”, señala, insistiendo en que ese cambio ya se está produciendo. “Creo que la estacionalidad forma parte de otros momentos; esa es la noticia”, añade.
Sin embargo, el responsable de la entidad que gestiona el turismo de la Costa Blanca advierte de que este éxito obliga a extremar la planificación. “Ahora lo que manda es la gestión del éxito”, subraya, apelando a una mirada a medio y largo plazo. “Si no haces un plan estás condenado a improvisar, pero también hay que tener cintura para abrir nuevos mercados”, apunta al tiempo que destaca el crecimiento hacia el este de Europa.
En ese sentido, pone como ejemplo el mercado polaco, donde Alicante-Elche es ya el aeropuerto español mejor conectado con hasta once rutas directas. De hecho, Polonia es el quinto país en número de pasajeros en la terminal alicantina, según los últimos datos ofrecidos por Aena.
La vertebración de experiencias
Otro de los ejes abordados fue el turismo de experiencias como herramienta para integrar el interior con los destinos de sol y playa. “Todos somos turistas, pero no nos comportamos igual como turistas”, reflexiona Mancebo, defendiendo la necesidad de crear productos diversos.
Desde esa idea, el Patronato trabaja en catálogos que vertebran la provincia a partir de elementos comunes como la gastronomía. “Tenemos 141 municipios y podríamos decir que tenemos 141 arroces. Al final estamos hablando de gastronomía y del arroz como seña de identidad”, enfatiza.
Esta estrategia permite que los municipios de interior se beneficien de la proyección de los grandes destinos. “A lo mejor un municipio pequeño no tiene que ir a China o a Estados Unidos; a lo mejor se tiene que ir a Benidorm”, explica. Bodegas, museos, turismo industrial, naturaleza o deporte se suman a una oferta cada vez más profesionalizada en la Costa Blanca.