El Ayuntamiento de Alicante sienta las bases para una profunda transformación económica en su futuro Plan General Estructural (PGE). El documento urbanístico plantea la creación de cuatro grandes nodos estratégicos concebidos para impulsar la diversificación productiva, atraer inversiones y generar empleo de calidad en el municipio y la provincia.
El nuevo modelo busca reducir la dependencia del sector servicios, potenciar las sinergias con municipios vecinos como Elche y consolidar la posición de Alicante como un referente económico regional.
Estos ejes están localizados en el entorno de la A-79, el corredor Puerto-aeropuerto, la zona de Rabasa y el área de La Condomina, y configuran un nuevo mapa económico para la capital alicantina.
La estrategia económica del PGE se debatió este martes en la última de las seis mesas temáticas previas al borrador, donde se analizaron las directrices que han de guiar el futuro urbanístico y productivo de Alicante.
Motor económico metropolitano
El eje de la A-79 se proyecta como un corredor de transformación con la capacidad de articular una zona de actividad económica de alcance supramunicipal. Este ámbito se identifica como una "oportunidad clave" para la implantación de empresas con características "singulares y estratégicas".
Este espacio se asocia a terrenos que, aunque mantienen su clasificación como no urbanizables, presentan una "alta aptitud territorial" y una posición que los convierte en ubicaciones "ideales" para actividades económicas específicas.
La configuración de este eje permitirá acoger iniciativas que, por sus requerimientos funcionales, dimensionales o de accesibilidad, no encuentran un emplazamiento "adecuado" en el suelo urbano o urbanizable existente. Así, el Ayuntamiento avanza que se podrían implantar empresas de innovación, economía verde, tecnologías avanzadas, junto con usos productivos, logísticos o terciario.
Además, este corredor establece una conexión "fundamental" entre los núcleos económicos de Alicante y Elche y, por tanto, fomenta un intercambio dinámico de flujos económicos a escala metropolitana.
Aeropuerto-Puerto
El corredor aeropuerto – Puerto integra el área de Aguamarga y el complejo de Ciudad de la Luz como una pieza clave, con un potencial para evolucionar hacia un nodo de referencia en actividades creativas, audiovisuales y tecnológicas.
El eje extiende su influencia hasta el Puerto de Alicante, cuya interfaz con la ciudad ha de ser objeto de una recualificación y una integración urbana. En este entorno portuario, se preve la implantación de usos vinculados a la innovación tecnológica, equipamientos, actividades formativas y dotaciones urbanas de carácter avanzado.
Nodo de conocimiento y formación en torno a la Universidad de Alicante
La zona de Rabasa ha sido designada como un nodo metropolitano de conocimiento y formación, estructurado alrededor de la Universidad de Alicante (UA), su área de expansión y el Parque Científico-Tecnológico, cuya actividad ya ha entrado en una fase de consolidación.
En este contexto, el PGE propone la ampliación del parque hacia el otro lado de la A-70 para crear un ámbito continuo que refuerza su posición como elemento estructurante del sistema metropolitano. Este entorno de 75 y 77 hectáreas se concibe como un ecosistema de conocimiento, investigación, formación superior, innovación y emprendimiento.
Estos espacios han sido planteados como zonas de usos mixtos, favoreciendo la creación de entornos completos para el trabajo, el estudio y la estancia con dotaciones de ocio, deporte y alojamiento vinculado a la actividad formativa, investigadora y laboral en una superficie aproximada de 19 hectáreas.
Clúster de la salud, bienestar y vida activa
El área geográfica que abarca desde Condomina hasta Sangueta, articulada en torno al eje de la Avenida de Denia, ha sido definida como un espacio "emergente" dedicado a la actividad sanitaria, el bienestar y la vida activa por su "estrecha conexión" con la Universidad Miguel Hernández (UMH).
Este entorno integra la actividad asistencial, la formación especializada, la investigación biomédica y los servicios vinculados al turismo de salud con equipamientos sanitarios, centros de bienestar, instalaciones deportivas y establecimientos de alojamiento especializados. Los nuevos sectores de crecimiento que se han situado en Vistahermosa, Vista Alegre, Alameda o Pino y Ruaya.
Además, el clúster incorpora el desarrollo de la "economía del cuidado", con servicios sociosanitarios y equipamientos asistenciales de larga duración, así como residencias y centros de atención a la dependencia. También se incorporaN de suelos dotacionales educativos para la ampliación del campus de la UMH.