El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha mantenido este martes un encuentro con el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, Joaquín Buendía; el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco; y el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Lucas Jiménez, para analizar la situación del trasvase y el futuro del regadío en el Levante español.
La reunión se ha producido en un contexto en el que los representantes de las tres comunidades han defendido el carácter estratégico del trasvase Tajo-Segura, al que han descrito como una infraestructura que durante 47 años ha contribuido al desarrollo económico y social de estos territorios y al crecimiento de uno de los principales polos agrícolas y agroalimentarios de Europa.
Reclamaciones sobre las obras en Liétor y la compensación de caudales
Barrachina ha reclamado al Gobierno de España que acelere la reparación de los daños detectados en el canal a su paso por Liétor, en Albacete, y ha pedido que el periodo en el que no pueda trasvasarse agua se compense ampliando las transferencias más allá del 1 de octubre. Según el conseller, esa medida permitiría garantizar los recursos que necesitan los agricultores, especialmente en la Vega Baja.
El responsable autonómico ha cuestionado que, mientras durante el actual ciclo hidrológico se han enviado más de 11.400 hectómetros cúbicos del Tajo a Portugal, se plantee reducir en otros 100 hectómetros cúbicos el agua destinada a Alicante, Murcia y Almería. “No tiene sentido enviar a Portugal un volumen muy superior al establecido y, al mismo tiempo, recortar el agua que necesita la huerta más productiva de Europa”, ha señalado.
Además, ha advertido de que esos recortes pueden afectar a alrededor de 10 millones de árboles y ha reclamado que cualquier decisión sobre el futuro del trasvase esté respaldada por criterios técnicos y científicos. En su intervención, Barrachina ha insistido en que la agricultura de estos territorios ha realizado durante décadas un importante esfuerzo de modernización y tecnificación, con sistemas de riego localizado, automatización, digitalización y una gestión más precisa de los recursos disponibles.
“Nuestra agricultura aprovecha cada gota de agua y lo hace con tecnología, precisión y eficiencia. Ese esfuerzo necesita seguridad en los recursos y reglas estables que permitan planificar”, ha señalado el conseller, que ha defendido que la innovación ha permitido aumentar la eficiencia del regadío y mejorar la productividad del sector agroalimentario, reduciendo al máximo el consumo de agua necesario para mantener cultivos y explotaciones.
Un plan nacional del agua como salida de fondo
Los representantes de la Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía han coincidido también en la necesidad de avanzar hacia una política nacional del agua basada en el consenso y en una visión de Estado. Barrachina ha incidido en la conveniencia de un Plan Nacional del Agua que contemple las infraestructuras necesarias para garantizar la disponibilidad de recursos en todo el territorio, así como la interconexión de cuencas, la solidaridad interterritorial y la seguridad jurídica para agricultores, regantes y empresas del sector agroalimentario.
“España necesita una política del agua que mire al conjunto del territorio y no enfrente a unos españoles con otros. Allí donde hay agua debemos ser capaces de gestionarla con inteligencia y solidaridad para que llegue allí donde se necesita”, ha defendido. En la parte final de su intervención, el conseller ha insistido en que “garantizar el agua es garantizar alimentos, empleo y oportunidades en nuestros pueblos y ciudades”, y ha apelado a una política hidráulica que permita afrontar los efectos del cambio climático con más infraestructuras, más innovación y mayor eficiencia.