El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha participado en los actos de la Fiesta de la Vendimia de Requena, donde ha defendido el papel del sector vitivinícola como uno de los ejes económicos y sociales de la Comunitat Valenciana. Durante su visita, ha puesto en valor el trabajo de viticultores y bodegas de la comarca y ha vinculado el consumo de vino valenciano con el mantenimiento de la actividad en el territorio.
Barrachina ha subrayado que “hablar de Requena es hablar de vino, de agricultura, de tradición y de futuro. La vendimia representa el esfuerzo de miles de agricultores que trabajan durante todo el año para mantener vivo uno de los sectores estratégicos de la Comunitat Valenciana”. El conseller ha insistido además en que la compra de productos valencianos tiene un impacto directo sobre el empleo, la economía local y el paisaje agrario.
En ese sentido, ha afirmado que “cuando elegimos un vino de Utiel-Requena estamos apoyando el empleo, la actividad económica y el mantenimiento del paisaje agrario. No hay mejor cortafuegos que un campo cultivado y trabajado. Cada hectárea de viñedo que permanece en producción contribuye a proteger nuestro entorno y a prevenir incendios”. Más adelante, ha añadido: “si consumes vinos, aceites, almendra de la Comunidad Valenciana, estás ayudando también a salvar nuestros bosques con el esfuerzo de nuestros agricultores se construyen los cortafuegos más eficaces del mundo”.
El conseller ha recordado también que el viñedo está presente en el 35 % de los municipios valencianos y ha destacado, en este punto, su papel en la fijación de población en las zonas rurales. Según el dato que ha citado, los municipios con presencia de viñedo han registrado un crecimiento demográfico del 16,2 % en las dos últimas décadas.
El peso económico del sector vitivinícola
Barrachina ha detallado varios indicadores sobre la dimensión económica del sector. Ha señalado que la Comunitat Valenciana concentra el 6,3 % de la superficie nacional de viñedo destinado a vinificación y que produce cerca de dos millones de hectolitros de vino al año, lo que equivale a alrededor del 6 % de la producción española.
También ha resaltado su capacidad exportadora. Según los datos que ha ofrecido, el 64 % de la producción se exporta y los vinos valencianos están presentes en más de 70 países, con un valor de exportaciones que alcanza los 250 millones de euros. El conseller ha resumido ese impacto asegurando que “detrás de cada botella hay empleo, inversión, innovación y oportunidades para nuestros pueblos. Por eso seguiremos acompañando al sector para mejorar la rentabilidad de las explotaciones y reforzar su competitividad”.
Además, ha cifrado en 1.885 millones de euros anuales el Valor Añadido Bruto del sector vitivinícola en la Comunitat Valenciana, que representa el 1,7 % del PIB valenciano y da empleo a más de 32.000 personas, de las cuales cerca de 19.500 son viticultores. En su intervención ha remarcado igualmente la diversidad de denominaciones y figuras de calidad con las que cuenta el territorio, entre ellas las denominaciones de origen de Utiel-Requena, Valencia y Alicante, así como la indicación protegida del vino de Castellón.
La DOP Utiel-Requena y la variedad Bobal, en el centro del mensaje
Dentro de su intervención, Barrachina ha puesto un foco especial en la DOP Utiel-Requena, creada en 1932 y presentada por el conseller como un referente nacional e internacional por la calidad de sus vinos. “La DOP Utiel-Requena es una de las grandes señas de identidad de nuestra agricultura y un ejemplo de cómo tradición e innovación pueden caminar juntas para generar riqueza y prestigio internacional”, ha indicado.
El responsable autonómico también ha destacado la variedad Bobal, autóctona y singular, como un elemento diferenciador de la comarca y una de las herramientas que, a su juicio, permiten seguir posicionando los vinos valencianos en los mercados nacionales e internacionales.
La visita de Barrachina se ha enmarcado en la Fiesta de la Vendimia de Requena, donde ha insistido en la importancia del consumo de producto valenciano como vía de apoyo al empleo, a la actividad agraria y a la protección del territorio.