El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, se ha reunido con los presidentes de las federaciones provinciales de cofradías de pescadores de la Comunitat Valenciana para informarles de los primeros avances logrados en Bruselas en la defensa de una normativa europea adaptada a la realidad de la pesca mediterránea.
La reunión se ha celebrado después del encuentro del 3 de septiembre en Bruselas entre las comunidades autónomas del litoral mediterráneo español y el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis. En esa cita se abordó la propuesta de elaborar un Reglamento Ómnibus de Pesca que adapte la normativa comunitaria a las singularidades de la flota mediterránea.
Barrachina ha defendido que “la pesca mediterránea necesita reglas pensadas para la pesca mediterránea” y ha asegurado que la Comunitat Valenciana seguirá trabajando con el resto de autonomías del litoral para que las reivindicaciones del sector “no se queden en buenas palabras, sino que acaben en modificaciones reales”.
Cuatro frentes normativos y varias medidas sobre la mesa
Las comunidades mediterráneas trasladaron a Bruselas la necesidad de actuar sobre cuatro grandes bloques normativos: la Política Pesquera Común, el Reglamento de Control de la Pesca, el Plan de Gestión Plurianual para la Pesca Demersal del Mediterráneo Occidental y la Directiva de Servicios en relación con la acuicultura marina.
Según ha explicado el conseller, el comisario ofreció avances en cuatro de los cinco frentes planteados. Entre ellos figuran enmiendas parciales a la Política Pesquera Común, simplificación del control para la flota artesanal, mayor financiación a través del FEMPA y más flexibilidad en la gestión de la gamba roja dentro del Plan de Gestión Plurianual del Mediterráneo Occidental.
Uno de los puntos más concretos es la posibilidad de eliminar la doble limitación que afecta a la gamba roja, sometida ahora a restricciones de jornadas y capturas. De acuerdo con el informe de la reunión, ese cambio podría abordarse sin necesidad de modificar el reglamento, mediante un acuerdo del Consejo, previsiblemente con la implantación de una malla de 60 milímetros.
Barrachina ha subrayado que se trata de una cuestión “prioritaria” para el sector, porque la doble limitación “ha generado una presión añadida sobre una flota que ya soporta demasiadas restricciones y demasiada incertidumbre”.
Además, el comisario ha planteado la posibilidad de sustituir el criterio de la especie limitante por una media del conjunto de especies de referencia, con medidas específicas para aquellas que se encuentren en peor estado. Bruselas espera ahora recibir una propuesta conjunta de las comunidades autónomas mediterráneas.
Control, financiación y cambios en la política pesquera
En materia de control, la Comisión Europea ha abierto la puerta a una simplificación normativa orientada a facilitar la actividad de la flota artesanal, aunque todavía queda por concretar si esa simplificación alcanzará a toda la flota mediterránea o solo a una parte de ella.
El conseller ha insistido en que el modelo mediterráneo necesita menos carga administrativa y más reconocimiento de su trazabilidad real. En esa línea, las comunidades autónomas han defendido priorizar el control en tierra, en lonjas, puntos de primera venta y pesaje oficial, así como eliminar cargas innecesarias en mareas cortas y permitir la comercialización agrupada de la morralla o “peix de sopa”.
También ha valorado la propuesta del Consejo de elevar el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura hasta los 4.000 millones de euros, aunque ha advertido de que la financiación debe dirigirse a medidas útiles para renovar la flota, favorecer el relevo generacional y garantizar la viabilidad de las cofradías.
En relación con la Política Pesquera Común, el comisario ha anunciado enmiendas parciales al reglamento, si bien todavía queda por conocer qué artículos se modificarán y si recogerán las peticiones trasladadas por las comunidades mediterráneas. Entre esas demandas figuran el reconocimiento jurídico de la flota costera-litoral, la incorporación de la cogestión pesquera y la revisión del concepto de esfuerzo pesquero.
“No pedimos privilegios. Pedimos que Europa entienda que una pequeña embarcación familiar del Mediterráneo no puede tratarse igual que otros modelos pesqueros que nada tienen que ver con nuestra realidad”, ha afirmado Barrachina.
Próximos pasos con las cofradías
El conseller ha indicado que la Generalitat seguirá defendiendo una pesca “rentable, sostenible y con futuro”, basada en la pesca de proximidad, las cofradías, la lonja, el producto local y el equilibrio entre protección ambiental y viabilidad económica.
Según ha trasladado, el siguiente paso será trabajar esa propuesta con el sector antes de llevarla de nuevo a Bruselas. “La voz de las cofradías tiene que estar en la base de cualquier posición que defendamos ante la Comisión Europea”, ha señalado.
Barrachina ha concluido que “La pesca valenciana ha hecho esfuerzos enormes. Ahora Europa tiene que hacer también su parte y adaptar las normas para que proteger el mar no signifique expulsar a los pescadores del mar”.