El IVIA refuerza su papel en la lucha contra el HLB y las plagas de los cítricos

Vicente Tejedo ha defendido en Betxí la investigación, la innovación y el control biológico como claves para el futuro de la citricultura valenciana, y ha reclamado también más protección frente a las importaciones de terceros países.

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El secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Vicente Tejedo, ha puesto en valor la labor del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) en el control y la prevención de plagas y enfermedades como el HLB, el greening de los cítricos, así como en la obtención de nuevas variedades, un ámbito en el que ha señalado que el centro es pionero.

Tejedo ha intervenido en las VI Jornadas Citrícolas de La Plana, celebradas en Betxí, un encuentro en el que profesionales y especialistas han analizado algunos de los principales retos de la citricultura valenciana. Entre los asuntos abordados han figurado la sanidad vegetal, el control biológico de plagas, la mejora genética y el manejo del cultivo.

Investigación, innovación y defensa del sector citrícola

Durante su intervención, el responsable autonómico ha defendido que la investigación y la innovación “son herramientas fundamentales para garantizar el futuro de nuestra citricultura y dar respuesta a los desafíos que afronta el sector”. En esa misma línea, ha sostenido que el IVIA “desempeña un papel estratégico, tanto en la vigilancia, prevención y control de plagas y enfermedades que amenazan nuestros cultivos, como en el desarrollo de nuevas variedades que permitan mejorar la competitividad, la calidad y la rentabilidad de las explotaciones citrícolas valencianas”.

Tejedo ha añadido que “anticiparnos a amenazas como el HLB, avanzar en métodos de control biológico y apostar por la mejora genética son prioridades para proteger nuestro patrimonio citrícola”. También ha insistido en que es necesario “seguir estrechando la colaboración entre investigadores, técnicos y agricultores para que los avances científicos se traduzcan en soluciones reales y eficaces a pie de campo, contribuyendo a una citricultura más resistente, sostenible y preparada para afrontar los retos del futuro”.

Además de centrarse en la parte técnica, el secretario autonómico ha reclamado igualdad de condiciones frente a los productos importados y ha pedido que se prohíba la entrada de alimentos procedentes de terceros países que utilicen productos fitosanitarios vetados en Europa. En sus palabras, ha defendido que no exista “una doble vara de medir”, al considerar que no es justo que a los agricultores valencianos se les prohíba el uso de determinadas materias activas y pesticidas por normativas medioambientales europeas mientras se permite la importación de productos cultivados con esas sustancias.

Tejedo también ha repasado algunas de las medidas impulsadas por la Conselleria en defensa del sector primario, entre ellas las ayudas para la mejora y modernización de las explotaciones y las ayudas para la incorporación de jóvenes y nuevos agricultores y ganaderos al campo. “Porque sin relevo generacional, sin los jóvenes, no hay futuro para el campo”, ha afirmado.

El control biológico, eje de las jornadas en Betxí

Por su parte, el experto entomólogo del IVIA Alberto Urbaneja ha abordado el control biológico clásico ante nuevas plagas como una herramienta esencial para el futuro de la citricultura valenciana. Urbaneja ha explicado su experiencia reciente en Chipre, donde lidera un programa internacional para el control biológico de Diaphorina citri, el insecto vector del HLB, que ha definido como la enfermedad más devastadora de la citricultura.

En ese contexto, ha recordado que el IVIA ha identificado recientemente en Chipre una nueva especie de parasitoide, Tamarixia citricola, que parasita de forma espontánea a Diaphorina citri y ha logrado reducir de manera notable sus poblaciones en la isla. Este hallazgo se ha enmarcado en el programa de control biológico del instituto, que cuenta con un presupuesto de la Generalitat de 20,8 millones de euros.