La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha impulsado la ampliación del Instituto de Neurociencias de Sant Joan, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para reforzar su capacidad investigadora.
La inversión total del proyecto asciende a 2,2 millones de euros, de los cuales la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha aportado 1,3 millones de euros. Esta cuantía procede en un 60 % del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2021-2027 y en un 40 % de fondos propios de la Generalitat.
La actuación se ha desarrollado en el Campus de Sant Joan d’Alacant y ha supuesto la ampliación del edificio Ramón y Cajal en 630 metros cuadrados. Este espacio incorpora una zona administrativa, un área polivalente destinada a formación, reuniones y conferencias, así como la ampliación de laboratorios técnicos especializados en Ómicas, Genotipado y Vectores, además de servicios comunes de apoyo a la investigación.
La secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, acompañada por el director general de Ciencia e Investigación, Rafael Sebastián, se ha desplazado al Campus de Sant Joan d’Alacant para asistir al acto inaugural de este proyecto.
La actuación, además de reorganizar los espacios existentes, incrementa la superficie destinada a la actividad investigadora del Instituto de Neurociencias, acreditado como Centro de Excelencia Severo Ochoa.
Durante su intervención, Esther Gómez, ha destacado que el apoyo institucional busca consolidar la excelencia científica y transferir el conocimiento directamente a la sociedad. En esta misma línea la secretaria autonómica ha enfatizado “el compromiso del Consell por dotar a los investigadores valencianos de las mejores herramientas para liderar proyectos de impacto internacional.
Mejoras en el complejo científico
Uno de los elementos centrales de la intervención ha sido la conexión entre los edificios Ramón y Cajal y Muhammad Al-Shafra mediante un túnel subterráneo, que facilita la integración funcional de ambas infraestructuras.
Esta unión posibilita la incorporación de una nueva zona de experimentación en comportamiento animal y mejora la operatividad general del complejo científico.
Asimismo, se ha procedido a la reubicación del montacargas y del depósito de nitrógeno, optimizando la logística interna del edificio y mejorando la accesibilidad y la conexión del campus con el Hospital Universitario de Sant Joan.
Las obras se han desarrollado minimizando el impacto sobre la actividad del hospital, del campus universitario y del propio instituto.
El proyecto se ha ejecutado conforme a criterios medioambientales de la Unión Europea, bajo el principio DNSH ('Do No Significant Harm'), que garantiza la sostenibilidad y la resiliencia de la infraestructura durante todo su ciclo de vida.