El director general de Industria y Cadena Agroalimentaria, Ernesto Fernández, ha mantenido una reunión de trabajo con representantes de las organizaciones agrarias y de distintos agentes vinculados al sector vitivinícola valenciano para analizar la situación actual de la actividad, recoger las principales demandas y abordar oportunidades de futuro para viticultores, cooperativas y bodegas.
Situación actual y diálogo con el sector
Durante el encuentro, Fernández y los asistentes pusieron sobre la mesa cuestiones relacionadas con la modernización de las explotaciones y las instalaciones, la mejora de la competitividad, la comercialización y promoción de los vinos valencianos, el relevo generacional y la apertura y consolidación de nuevos mercados.
Fernández subrayó la importancia de mantener un diálogo permanente con el sector “para que las políticas de apoyo respondan a las necesidades reales de quienes desarrollan su actividad en el territorio”. También destacó la capacidad de adaptación que, dijo, “está demostrando el tejido vitivinícola de la Comunitat Valenciana ante los cambios que afronta el mercado”.
Además, señaló que los datos de comercio exterior reflejan la dimensión y el posicionamiento alcanzado por los vinos valencianos. Durante 2025, las exportaciones de vino y mosto de la Comunitat Valenciana se situaron en torno a los 269 millones de euros.
Apuesta por la inversión y la modernización
Uno de los asuntos abordados fue la necesidad de seguir favoreciendo la modernización de bodegas e instalaciones vinculadas a la elaboración y comercialización del vino.
En ese marco, Fernández recordó que, dentro de la Intervención Sectorial Vitivinícola para el periodo 2023-2027, la Generalitat ha respaldado hasta el momento 76 proyectos de inversión, que representan una inversión conjunta de 36,53 millones de euros. De esa cantidad, 14,2 millones corresponden a ayudas públicas destinadas a mejorar las instalaciones, incorporar mejoras tecnológicas y favorecer una mayor eficiencia y capacidad competitiva de las empresas del sector.
También puso en valor la función de las denominaciones de origen protegidas en la diferenciación de los productos, la garantía de calidad y la vinculación de los vinos con el territorio.
El relevo generacional, promoción exterior y rebajas en análisis
El relevo generacional fue otro de los retos analizados: la incorporación de jóvenes y nuevos profesionales a la actividad agraria y, específicamente, al cultivo de la vid.
En la convocatoria de ayudas resuelta en 2025 para favorecer la incorporación de jóvenes y nuevos agricultores, 97 de las 548 ayudas concedidas estuvieron vinculadas a explotaciones de viñedo destinado a la producción de vino. Fernández destacó que garantizar la continuidad de las explotaciones “requiere facilitar el acceso de las nuevas generaciones a la actividad, pero también generar unas condiciones que permitan al viñedo seguir siendo una actividad rentable y atractiva a medio y largo plazo”.
En este sentido, la Generalitat tiene previsto continuar reforzando las líneas de apoyo con una nueva convocatoria de ayudas para jóvenes y nuevos agricultores y ganaderos dotada con 8 millones de euros.
En materia de promoción, Fernández reiteró el apoyo de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca a la internacionalización del sector vitivinícola, con una dotación de 2,4 millones de euros destinada a impulsar acciones de promoción y comunicación de los vinos de la Comunitat Valenciana en mercados de terceros países.
Por último, subrayó las rebajas en más de 50 tasas vinculadas al análisis del vino, con descensos superiores al 60 % en pruebas como grado alcohólico, acidez total, ácido málico o metanol. Según indicó, estas rebajas permiten relanzar el Instituto Tecnológico de Viticultura y Enología de Requena.
“Es una apuesta clara por nuestro sector vitivinícola, que es parte de nuestra identidad y motor económico de muchas comarcas del interior”, concluyó Fernández.