La Generalitat ha iniciado esta semana el periodo de matrícula en las universidades públicas valencianas con los precios públicos congelados por cuarto curso consecutivo y con un refuerzo del sistema de becas que supera por primera vez los 51 millones de euros. El paquete de medidas, según ha explicado la secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez Martín, también ha incluido nuevas ayudas al alumnado y el reconocimiento del rendimiento académico.
Estas decisiones se han puesto en marcha en paralelo a la implantación del Plan Plurianual de Financiación de las universidades públicas valencianas, suscrito en octubre de 2025 entre la Generalitat y las cinco universidades públicas valencianas. El acuerdo ha establecido una transferencia corriente anual superior a 1.097 millones de euros y, de acuerdo con la administración autonómica, persigue dar estabilidad al sistema y mejorar la planificación de la docencia, la investigación, la transferencia de conocimiento y los servicios dirigidos al estudiantado.
Tasas congeladas y más recursos para becas
La congelación de los precios públicos de matrícula ha sido presentada por la Generalitat como una medida orientada a ofrecer estabilidad a las familias y a facilitar el acceso a la universidad pública. En los Presupuestos de la Generalitat para 2026, la dotación destinada a becas para estudios superiores ha aumentado un 67 % y ha superado por primera vez los 51 millones de euros, según la información facilitada.
Esther Gómez Martín ha defendido que la intención del Consell ha sido acompañar al alumnado durante toda su trayectoria académica, sobre todo a quienes parten de una situación económica más desfavorable. “Por eso hemos reforzado todas las líneas de becas y ayudas de la Generalitat, de manera que el apoyo económico llegue a más estudiantes y en mejores condiciones”, ha subrayado.
Entre las novedades, la Generalitat ha incorporado la Beca Impulso Universitario GVA, dirigida al alumnado de nuevo ingreso. Esta ayuda permitirá recuperar íntegramente el importe abonado por la matrícula del primer curso a quienes superen todos los créditos matriculados, con el fin de reconocer el esfuerzo académico desde el inicio de la etapa universitaria.
Junto a esa convocatoria, las becas Manuela Solís han seguido siendo el principal instrumento de apoyo al alumnado con menor nivel de renta. Estas ayudas, de entre 3.500 y 6.000 euros, han sido compatibles con otras convocatorias públicas, incluidas las becas del Ministerio, las exenciones de matrícula, las becas de excelencia y los programas Erasmus.
Reconocimiento al esfuerzo y becas por rendimiento académico
El apartado dedicado al rendimiento académico se ha completado con las nuevas becas GV-Talent, que distinguen al mejor estudiante de cada curso y de cada grado, así como con la recuperación de los Premios de Excelencia Académica de Fin de Estudios. Ambas iniciativas se han dirigido tanto al alumnado universitario como al de enseñanzas artísticas superiores.
Gómez Martín ha enmarcado estas medidas en una estrategia común para fortalecer el sistema valenciano de educación superior. “Hemos realizado el mayor esfuerzo presupuestario de la historia de la Generalitat en materia de becas para estudios superiores, al tiempo que mantenemos congeladas las tasas universitarias y dotamos a las universidades públicas de una financiación estable que les permite planificar su actividad con mayor seguridad”, ha afirmado.
Según la Generalitat, el objetivo de este conjunto de actuaciones ha sido que “ningún estudiante con capacidad y vocación renuncie a cursar estudios universitarios o enseñanzas artísticas superiores por motivos económicos”. La responsable autonómica ha señalado además que el sentido de las medidas puestas en marcha al inicio de cada curso ha sido que el talento y el esfuerzo determinen las oportunidades del alumnado.