La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia ha aprobado el Plan Estratégico de Supervisión del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales (SPVSS) para el periodo 2026-2029, un documento con el que la Generalitat ha planteado reforzar la calidad, la coordinación y la cohesión del sistema en toda la Comunitat Valenciana.
La resolución de aprobación, que puede consultarse en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana, ha dado luz verde a una herramienta que el propio texto define como un instrumento de planificación para diagnosticar, analizar, coordinar y formular propuestas de mejora sobre los servicios, programas y centros del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales en los distintos departamentos territoriales.
Según la información difundida por la Conselleria, el plan se ha presentado en abril por la consellera, Elena Albalat, ante supervisoras y supervisores de todos los departamentos de servicios sociales de la Comunitat Valenciana, representantes de entidades locales, direcciones territoriales y equipos directivos de la Conselleria.
El departamento autonómico ha enmarcado esta estrategia en la Ley 3/2019 de Servicios Sociales Inclusivos, que define el SPVSS como un sistema universal, organizado en niveles de atención primaria y secundaria y orientado a garantizar la inclusión social y los derechos de la ciudadanía. En ese contexto, la supervisión ha sido descrita como una figura central para asegurar el correcto funcionamiento de los servicios, la aplicación homogénea de los protocolos y la coordinación entre niveles asistenciales y territorios.
Dos líneas de actuación y un diagnóstico sobre el sistema
El plan ha fijado como objetivos principales lograr la unidad de acción de las personas profesionales de la supervisión y desarrollar plenamente esta función para convertirla en un elemento vertebrador del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales. Además, ha vinculado su despliegue a la necesidad de impulsar el catálogo de prestaciones sociales y consolidar un modelo de atención integral centrado en la persona, basado en la continuidad de cuidados, el trabajo interdisciplinar y la equidad territorial.
Antes de definir las medidas, el documento ha incluido un diagnóstico previo en el que se han identificado varios retos estructurales. Entre ellos figuran la elevada rotación de profesionales, las carencias en infraestructuras, la carga burocrática, la necesidad de actualización en materia de digitalización y las desigualdades territoriales entre zonas urbanas y rurales. El texto también ha advertido del incremento de la demanda social y de las dificultades de coordinación entre administraciones y sistemas de protección, factores que han tensionado la capacidad de respuesta de los servicios sociales.
Frente a ese escenario, el plan ha incorporado como fortalezas el aumento de ratios profesionales, el avance en la universalidad del sistema, el desarrollo normativo y la financiación plurianual mediante el contrato programa. La Conselleria ha presentado estos elementos como base para sostener el despliegue de la estrategia durante el periodo 2026-2029.
Seguimiento, historia social única y coordinación con otros sistemas
Desde el punto de vista estratégico, el documento se ha estructurado en dos grandes líneas de actuación. La primera se ha centrado en la supervisión de los niveles funcionales del sistema, mientras que la segunda se ha orientado a la mejora de la propia función supervisora.
Dentro de la primera línea, el plan ha incluido actuaciones sobre la implantación del modelo organizativo, el seguimiento de los contratos programa, la coordinación entre atención primaria y secundaria y la implantación de la historia social única como herramienta digital clave. También ha contemplado la coordinación con entidades del tercer sector de acción social y con otros sistemas de protección social, entre ellos sanidad, educación, trabajo, vivienda o justicia, con el objetivo de dar respuestas integrales a las necesidades de la población.
La segunda línea estratégica se ha dirigido a la mejora continua del sistema de supervisión mediante la unificación de metodologías, la formación de profesionales y el desarrollo de proyectos piloto que permitan validar nuevas herramientas y procesos. Con ello, la Conselleria ha buscado homogeneizar procedimientos y reforzar el trabajo técnico que acompaña a la gestión del sistema.
El plan ha incorporado, además, una estructura de gobernanza basada en la colaboración entre la Administración autonómica, las direcciones territoriales y los equipos de supervisión. Esa organización prevé mecanismos de evaluación anual y seguimiento mediante indicadores, con el fin de comprobar la evolución de las medidas y el grado de cumplimiento de los objetivos establecidos en el documento.