El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reclamado medidas “reales” de prevención y regeneración tras el incendio de La Vall d'Uixó, al tiempo que ha trasladado el apoyo del Consell a las personas afectadas.
Así se ha expresado después de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al Puesto de Mando Avanzado (PMA) desde el que se han coordinado las labores de extinción.
Pérez Llorca ha defendido que la respuesta institucional ha estado "centrada en la seguridad de la población" y en la coordinación entre administraciones y cuerpos y fuerzas de seguridad desplegados en la zona.
También ha agradecido a los alcaldes de los municipios afectados su “comprensión y esfuerzo” durante los primeros momentos de la emergencia, cuando fue necesario evacuar a muchos vecinos en muy poco tiempo.
En esa línea, ha explicado que se han adoptado medidas como el desalojo o confinamiento de los pueblos afectados y la limitación de la movilidad, decisiones que, según ha dicho, se han tomado “siempre poniendo por delante la salud y vida de los vecinos”. Además, ha pedido a la ciudadanía “un poco de paciencia” porque, aunque esas restricciones generen molestias, se han aplicado por su bien.
El presidente autonómico ha añadido que se están realizando mediciones de la calidad del aire y del agua para que, cuando se prevea el regreso de las personas desalojadas, puedan volver a sus municipios “con las condiciones sanitarias necesarias y sin ningún peligro”.
Prevención, regeneración y posibles causas del fuego
En su intervención, Pérez Llorca ha insistido en que, además de la extinción, será necesario trabajar ya en la recuperación de uno de los espacios naturales “más importantes” de la Comunitat Valenciana, en referencia al parque natural de la Sierra de Espadán.
Ha afirmado que el Consell se pondrá a trabajar “ya” pensando en las personas que hayan sufrido pérdidas materiales y en la reparación del entorno afectado.
Sobre el origen del incendio, ha señalado que “es difícil saber en estos momentos qué ha pasado”, aunque ha precisado que, según la información trasladada por la Delegación del Gobierno, “todo apunta a que no han sido causas naturales”.
Por ello, ha pedido abrir un debate para estudiar “medidas mucho más duras” contra quienes provoquen este tipo de “atentados medioambientales”, que, según ha dicho, resultan costosos de reparar.