La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio financia, a través de Ivace+i Innovación, el desarrollo de CASIViA, una tecnología inteligente diseñada para detectar de forma automática las imperfecciones presentes en tableros de madera antes de que se conviertan en piezas de mobiliario. El proyecto busca mejorar un proceso de control de calidad que, en gran parte de la industria, sigue dependiendo todavía de inspecciones visuales manuales.
La iniciativa persigue reducir errores en la evaluación de la madera, disminuir el número de piezas rechazadas y optimizar el aprovechamiento de la materia prima. Según la información difundida, el sistema podría traducirse en un ahorro económico y ambiental al permitir una clasificación más precisa de los tableros antes de su transformación industrial.
El proyecto lleva por nombre completo CASIViA —Sistemas digitalizados de control de calidad de superficies con visión, inteligencia artificial y gestión de datos para la nueva industria 4.0 del mueble— y está liderado por NUTAI, en colaboración con Andreu Tops y Omnielectric. Además, cuenta con financiación de la Unión Europea mediante el programa FEDER Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
Un sistema que aprende a distinguir defectos y rasgos naturales de la madera
La complejidad del proyecto reside en una característica propia del material. A diferencia de otros elementos industriales, cada tablero de madera presenta una apariencia única y puede incluir vetas, nudos o variaciones de color que forman parte de su naturaleza. Esa singularidad dificulta que los sistemas automáticos convencionales separen una marca natural de la madera de un defecto que pueda afectar a la calidad final del mueble.
Para superar esa limitación, el equipo investigador ha desarrollado un sistema basado en inteligencia artificial que aprende cómo es una superficie de madera correcta y detecta anomalías sin necesidad de partir de un catálogo cerrado de defectos. El objetivo es adaptar la inspección a la variabilidad natural del material y mejorar la fiabilidad de los resultados obtenidos por la máquina.
El proceso se apoya también en un prototipo robotizado equipado con cámaras de alta resolución que inspecciona cada tablero mientras pasa por una cinta transportadora. Toda la información recogida queda asociada a un registro digital, lo que permite mantener la trazabilidad completa de cada pieza durante la fabricación.
Entre los desarrollos más destacados figura una aplicación de realidad aumentada que proyectará sobre el propio tablero la ubicación exacta de las imperfecciones detectadas. Con esa herramienta, los operarios podrán decidir con mayor precisión dónde realizar los cortes para aprovechar mejor el material y evitar que los defectos resulten visibles en el mueble terminado.
La fase actual del proyecto y el reparto de tareas entre las empresas
El proyecto se encuentra actualmente en su segunda anualidad y, según la información facilitada, presenta un elevado grado de cumplimiento de los objetivos técnicos previstos para esta fase. Entre los avances ya logrados figura la definición de criterios objetivos para evaluar la calidad de la madera, sustituyendo la valoración exclusivamente visual por parámetros medibles relacionados con el color, las dimensiones o la orientación de la fibra.
El consorcio ya dispone, además, de un prototipo físico de laboratorio que integra el sistema robotizado de inspección y la infraestructura necesaria para controlar el proceso. En paralelo, se ha diseñado la arquitectura informática que gestionará toda la información generada y se han validado los primeros modelos de inteligencia artificial, cuyos resultados confirman la viabilidad técnica de la solución.
Durante los próximos meses, el trabajo se centrará en optimizar el funcionamiento del sistema en tiempo real, completar el desarrollo de la aplicación de realidad aumentada e integrar todos los componentes para su futura validación en un entorno industrial.
En el reparto de funciones, NUTAI coordina el desarrollo de las tecnologías de visión artificial, inteligencia artificial, robótica y digitalización que conforman el sistema de inspección automática. Andreu Tops aporta el conocimiento del proceso productivo del sector y ha definido criterios objetivos para evaluar la calidad de los tableros de madera. Por su parte, Omnielectric se encarga del desarrollo de la arquitectura informática que conecta los sistemas industriales con las plataformas digitales y lidera el diseño de la aplicación de realidad aumentada que asistirá a los operarios.
El proyecto cuenta también con el apoyo del centro tecnológico IDAL, que ha realizado labores de vigilancia tecnológica y evaluación de soluciones avanzadas de inteligencia artificial, y de Albert Ingeniería y Proyectos, que presta asistencia técnica en el ámbito eléctrico e industrial. Además, UNGRIA ha asesorado sobre la posible protección de los resultados mediante propiedad industrial, mientras que Gimetal, Metal Cris John y Mecanizados Rafelbuñol han suministrado componentes y mecanizados para hacer posible la construcción del prototipo.
CASIViA se alinea con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Tecnologías Habilitadoras y con los ejes prioritarios de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana (S3), coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.