El Servicio de atención a niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual (SAANNA) ha atendido a 473 menores de edad durante el primer semestre de 2026, según ha informado la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia. El servicio ha contado con una inversión de 974.545 euros y ha reforzado su estructura profesional este año con el nuevo concierto social.
Más personal para los tres equipos de atención
La directora general de Familia, Infancia y Adolescencia, Angélica Such, ha explicado que el concierto social ha permitido aumentar en un 20 % la plantilla de los tres equipos profesionales existentes en la Comunitat Valenciana, “mejorando así la atención integral que se presta a las personas beneficiarias y usuarias de este servicio especializado”.
Such ha señalado además que el SAANNA “se consolida como un referente en la intervención rehabilitadora para personas menores de edad que han sufrido este tipo de violencia”. En la misma línea, ha añadido: “El esfuerzo en la detección de situaciones de violencia sexual, así como una mayor sensibilización y una intervención psicológica, social y jurídica han sido fundamentales para lograr una atención integral para su recuperación a través de servicios especializados”.
Atención psicológica, social y jurídica
La Conselleria ha indicado que el programa del SAANNA está orientado al diagnóstico, la atención psicológica y la asistencia multidisciplinar a niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual. Asimismo, también atiende a personas menores de edad responsables de violencia sexual infantil y que no sean imputables.
Los niños, niñas y adolescentes que entran en el programa reciben una atención personalizada por parte de profesionales de la psicología, del trabajo social y del derecho. El objetivo, según la Conselleria, es trabajar cada caso para lograr una rehabilitación y recuperación de la víctima que repercuta en la mejora de su desarrollo personal futuro.
La finalidad del SAANNA, según ha manifestado la directora general, es mejorar el estado psicológico de las víctimas y reducir los efectos negativos de la violencia sexual infantil. También busca dotar de herramientas de intervención a su entorno convivencial y prevenir la victimización secundaria, con coordinación con los demás servicios del sistema de protección de la Generalitat.