La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio ha financiado, a través de Ivace+i Innovación, un proyecto orientado a desarrollar una nueva generación de productos nutracéuticos personalizados para personas con dificultades para tragar. La propuesta se dirige a un problema que afecta aproximadamente al 8 % de la población española y que complica tanto la alimentación como el seguimiento de numerosos tratamientos.
La iniciativa, denominada DEGLUTECH, ha apostado por un formato alternativo a los comprimidos y cápsulas convencionales: películas bucodispersables que se disuelven directamente en la boca, sin necesidad de ingerir agua. Con este enfoque, sus responsables buscan facilitar la administración de nutrientes esenciales y compuestos bioactivos, con el objetivo de mejorar la adherencia a los tratamientos y la calidad de vida de los pacientes.
El proyecto ha estado liderado por Labinderb y se ha desarrollado en colaboración con Multi3DPrint, el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS), el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). Además, ha contado con financiación de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
Una respuesta a la disfagia y a sus efectos en la salud
La disfagia, o dificultad para deglutir, se ha situado entre las principales causas de desnutrición, deshidratación y pérdida de masa muscular en personas mayores, así como en pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, el párkinson o la esclerosis múltiple. En muchos casos, esta limitación ha dificultado incluso la toma de medicamentos o suplementos nutricionales, con un impacto directo en la evolución clínica.
Según la información difundida sobre el proyecto, el consorcio ha trabajado para responder a esa necesidad mediante productos nutracéuticos diseñados específicamente para este colectivo. Frente a los formatos tradicionales, la propuesta ha buscado adaptarse a las necesidades terapéuticas y a las capacidades de cada usuario, de manera que la administración resulte más sencilla y segura.
El desarrollo se ha centrado en películas bucodispersables que permiten administrar en la boca compuestos nutricionales sin necesidad de ingerir agua. Esa característica se plantea como una alternativa para personas con dificultades para tragar, uno de los principales obstáculos en la toma de este tipo de productos.
Impresión 3D, farmacompounding y validación clínica
Uno de los elementos que ha distinguido la iniciativa ha sido la combinación de tecnologías de farmacompounding con sistemas avanzados de impresión 3D. Esta integración ha permitido plantear una fabricación personalizada en la que se han podido ajustar la composición, la dosis, el tamaño y la forma de los productos en función de las necesidades concretas de cada paciente.
Además de facilitar la administración, el proceso ha perseguido mejorar la eficiencia de fabricación y la reproducibilidad de los formatos desarrollados. Según la información del proyecto, ese trabajo ha favorecido su posible transferencia tanto al ámbito sanitario como a la industria nutracéutica.
El consorcio también ha incorporado ingredientes bioactivos con propiedades funcionales dirigidas a prevenir o mejorar problemas asociados al envejecimiento, especialmente los relacionados con la salud ósea, la visión o la calidad del descanso. De este modo, el enfoque no se ha limitado a la forma de administración, sino que ha integrado también una vertiente preventiva vinculada a un envejecimiento más saludable.
En la actualidad, el equipo ha trabajado en la formulación y validación de los nuevos productos personalizados, así como en la optimización de los procesos de fabricación para garantizar su estabilidad, funcionalidad y adaptación a distintos perfiles de pacientes. Labinderb ha asumido la coordinación del proyecto y ha aportado su experiencia en formulación y análisis de nutracéuticos, mientras que Multi3DPrint ha desarrollado las tecnologías de fabricación mediante impresión 3D.
AIMPLAS ha asumido la adaptación de tecnologías avanzadas de farmacompounding y extrusión para estos desarrollos, con el fin de optimizar tanto los procesos de fabricación como las formulaciones obtenidas. Por su parte, ISABIAL ha aportado el conocimiento clínico necesario para definir las necesidades de los pacientes y validar las soluciones desde el punto de vista sanitario, mientras que la UMH ha participado en la investigación científica y en la evaluación de la funcionalidad de los nuevos nutracéuticos.
El proyecto se ha alineado con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Agroalimentación, que ha defendido el desarrollo y la validación de ingredientes y productos para colectivos o necesidades específicas, como alergias, intolerancias o las personas de tercera y cuarta edad. También se ha encuadrado en los ejes principales de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana (S3), coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.