La Generalitat, a través de la empresa pública Vaersa, mantiene una red de 380 cámaras de fototrampeo para monitorizar distintas poblaciones de fauna silvestre en la Comunitat Valenciana. Los dispositivos cambian de ubicación a lo largo del año para captar distintos ambientes y especies, según ha explicado la administración autonómica.
Cómo funciona el seguimiento
Los trabajos los desarrolla el Servicio de Caza y Pesca de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación. La red sirve para recopilar información sobre el número, la distribución y la evolución de las especies presentes en el medio natural.
La monitorización se despliega especialmente en zonas prioritarias, que representan aproximadamente el 10 % de la superficie de la Comunitat Valenciana y comprenden terrenos situados fuera de los cotos de caza.
El corzo y el seguimiento de ungulados y caza mayor
Uno de los ejemplos que, según el programa, reflejan estos trabajos es el corzo (Capreolus capreolus), una especie que registra una fuerte expansión tanto en número de ejemplares como en su área de distribución. Las cámaras han permitido detectar su presencia en zonas en las que no se tenía constancia de su aparición, entre ellas La Costera y otras comarcas del sur de la Comunitat Valenciana.
El programa de fototrampeo también permite realizar un seguimiento específico de diferentes especies de ungulados y de caza mayor. Entre ellas se encuentra el jabalí (Sus scrofa), especie prioritaria por los problemas asociados a su sobreabundancia en el conjunto de la Comunitat Valenciana.
El control mediante trampeo establecido por el decreto del Consell para esta especie se desarrolla en áreas donde las modalidades deportivas de caza no constituyen una solución suficiente, como zonas comunes, refugios de fauna o terrenos sin titular cinegético. Actualmente, el operativo actúa sobre 15 unidades prioritarias de control distribuidas en 162 municipios.
Otras especies monitorizadas
Además, el sistema se utiliza para seguir especies como la cabra montesa (Capra pyrenaica), especialmente en zonas rocosas y de alta montaña; el ciervo (Cervus elaphus), en las reservas de caza mayor; y el arruí (Ammotragus lervia), especie exótica invasora sometida a planes de control cinegético y seguimiento.
Las cámaras también recopilan información sobre pequeños y medianos carnívoros, entre ellos el zorro rojo (Vulpes vulpes), la garduña (Martes foina), el tejón (Meles meles), el gato montés (Felis silvestris) o la gineta (Genetta genetta).
Asimismo, la red permite realizar el seguimiento de otras especies cinegéticas y menores, como el conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), cuya monitorización contribuye a la gestión de los municipios declarados en zonas con sobreabundancia de esta especie.
Con todo, la Generalitat señala que el programa de fototrampeo proporciona información sobre una amplia variedad de especies y ambientes y contribuye a mejorar el conocimiento de la fauna silvestre en la Comunitat Valenciana de cara a implantar medidas para su conservación.