Mientras hoy la humanidad levanta la mirada hacia las estrellas soñando con colonizar otros planetas, hubo un tiempo en que el horizonte terminaba en una línea incierta y desafiante: la inmensidad del mar. Hace cinco siglos, la valentía no se medía en los kilómetros recorridos en el universo, sino en las millas navegadas entre tormentas, incertidumbre y lo desconocido.
En ese escenario épico, los nombres de los navíos exploradores se convirtieron en símbolos de coraje y ambición, igual que ahora lo son las naves espaciales. Y entre todos ellos, uno resuena con fuerza propia: la Nao Victoria, la embarcación que logró lo impensable y demostró que el mundo era, al fin, un viaje completo (y esférico) por descubrir.
Visita a Alicante: fechas y ubicación
En 1518 zarpó desde Sevilla un barco que, a simple vista, parecía frágil: un “cascarón” de apenas 28 metros de eslora y 7,5 de manga. Junto a ella viajaban otros cuatro navíos (Trinidad, San Antonio, Concepción y Santiago) con un objetivo que rozaba lo imposible y temerario en pleno siglo XVI: dar la vuelta al mundo por primera vez a través del Atlántico, el Pacífico y el Índico.
El viaje fue toda una odisea marcada por el sufrimiento y la pérdida, en la que solo la Nao Victoria logró regresar a puerto cuatro años después (1522). De hecho, únicamente 18 de los 239 hombres que partieron desde la ciudad hispalense capitaneados por Fernando de Magallanes, y posteriormente, por el guipuzcoano Juan Sebastián Elcano consiguieron sobrevivir.
Más de 500 años más tarde, esa hazaña vuelve a “cobrar vida” en el puerto de La Vila Joiosa, donde estos días se puede contemplar una réplica de la Nao Victoria. Entre el 15 y el 19 de abril, el barco permanecerá atracado en el Club Nàutic del municipio, abriendo las puertas a visitantes curiosos que quieran asomarse a la historia de una de las expediciones más legendarias.
Su presencia en la localidad de la Marina Baixa forma parte de una gira europea que durante este año 2026 llevará este icónico navío por distintos puertos del continente. En este caso, la misión es preservar la memoria del patrimonio marítimo y acercar al público la magnitud de aquella gesta que cambió para siempre la forma de entender el planeta.
¿Qué ver en la Nao Victoria?
Durante su escala en La Vila Joiosa hasta el domingo, el público alicantino tendrá la oportunidad de embarcarse en una experiencia única: subir a bordo del navío, recorrer sus cubiertas y sumergirse en la historia de aquella expedición que cambió para siempre la navegación mundial.
Tal y como explican desde la Fundación Nao Victoria, la visita no se limita a contemplar el barco, sino que permite adentrarse en su interior, incluyendo la bodega, donde se recrea de forma fiel la vida a bordo y las duras condiciones que soportaban los marinos en alta mar.
Además, la experiencia se completa con la posibilidad de conocer a la tripulación actual, que continúa surcando océanos de todo el mundo y manteniendo vivo el espíritu aventurero de este barco legendario. Y es que desde su botadura en 1991 la réplica de la Nao Victoria ha recorrido miles de millas náuticas, incluso su propia vuelta al mundo entre 2004 y 2006.
Entradas y horarios
Las entradas a este museo flotante se pueden adquirir directamente en el propio navío, mientras que a partir del jueves 16 de abril también será posible reservarlas online a través de la web de la Fundación Nao Victoria.
El precio de los tickets es de 8€ para adultos, 4€ para público infantil y un 20€ por la compra de una entrada familiar. Por lo que respecta a los horarios, desde el Club Nàutic de La Vila Joiosa han confirmado que la embarcación se podrá visitar cada día desde las 10:00h hasta las 19:30 horas.