Los lavaderos de Alicante van a tener más faena de la habitual estos días. Una lengua de polvo sahariano ha irrumpido con fuerza en la provincia, tiñendo el cielo de un tono ocre persistente y reduciendo la visibilidad en varios puntos del litoral y el interior.
El fenómeno, impulsado por la borrasca Regina desde el norte de África, ha generado una atmósfera densa, con sensación de bochorno y olor terroso en el ambiente. Los amaneceres aparecen velados, el sol se percibe difuminado tras una cortina grisácea y las superficies exteriores acumulan una fina película de polvo que se transforma en barro con las primeras gotas.
Cielos turbios y coches cubiertos de barro
Muchos vehículos en diferentes puntos de la provincia de Alicante han amanecido cubiertos por una capa espesa de suciedad, fruto de la combinación de polvo en suspensión y precipitaciones débiles. Los limpiaparabrisas apenas logran retirar la mezcla terrosa, que deja cercos en la carrocería y obliga a pasar por el lavadero antes de lo previsto esta semana.
La entrada inicial de este episodio de polvo se produjo durante el fin de semana, aunque ha sido a partir de este martes cuando la concentración se ha intensificado de manera notable. Además de las cuatro gotas acompañadas de barro, también se ha registrado deposición seca, ese poso fino que se adhiere a balcones, terrazas y mobiliario urbano.
Previsión de lluvias y evolución
El Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante ha señalado que las precipitaciones más destacadas se están registrando en la Marina Alta, el Comtat y l’Alcoià. No obstante, advierte de que las lluvias tenderán a extenderse a otras comarcas durante la segunda mitad de la semana, con acumulados que podrían superar los 100 litros por metro cuadrado.
Por su parte, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirma que los vientos de levante asociados a la borrasca Regina están favoreciendo la formación de frentes húmedos. Estos sistemas irán descargando de forma progresiva, con episodios de lluvia acompañada de barro y posibilidad de que sean localmente intensas y tormentosas en zonas del litoral y prelitoral.
La previsión para el jueves apunta a cielos cubiertos y precipitaciones generalizadas y persistentes. El viernes se repetirá un patrón similar, aunque con menor intensidad en la mitad sur de la provincia. Durante el fin de semana la probabilidad de lluvia descenderá gradualmente (del 100% al 60%), abriendo la puerta a una estabilización atmosférica a comienzos de la próxima semana.