Un árbol plantado en un humedal mediterráneo. En apariencia, un gesto sencillo. En la práctica, el cuarto jalón de un proyecto que aspira a dejar una huella verde en cien rincones de España antes de 2028, año en que se cumple el centenario del nacimiento de Félix Rodríguez de la Fuente, el hombre que enseñó a varias generaciones de españoles a mirar la naturaleza con otros ojos. La Marjal de Pego-Oliva acogió recientemente la plantación de una morera blanca dentro del proyecto 'Arboreto 100 Félix', con la participación de la Dirección General de Medio Natural y Animal de la Generalitat Valenciana.
Un homenaje que crece árbol a árbol
El 14 de marzo de 2028 se cumplirá el centenario del nacimiento de Félix Rodríguez de la Fuente, y los editores de la revista de naturaleza El Cárabo propusieron celebrarlo plantando cien especies de árboles distintas en espacios naturales de todo el territorio nacional. El vivero de árboles del Grupo Tragsa en Maceda, Orense, está cultivando las cien especies de árboles y arbustos que se plantarán para conmemorar el centenario. La iniciativa no es solo botánica: es también una declaración de intenciones sobre qué tipo de memoria queremos preservar.
Félix Rodríguez de la Fuente nació en 1928 en Poza de la Sal, un pueblo del norte de Burgos, donde pasó sus primeros años de vida. Naturalista, humanista y activista, su pasión y carisma personal lo convirtieron en un referente público, en un imán para los más jóvenes y en un maestro de la comunicación capaz de agitar conciencias e influir en la sociedad de su época. Murió en 1980, pero su legado sigue siendo una brújula para quienes trabajan en la defensa del medio natural.
"Esta iniciativa supone un homenaje permanente a una de las figuras más importantes de la divulgación ambiental y de la defensa de la naturaleza en nuestro país" - Luis Gomis, director general de Medio Natural y Animal de la Generalitat Valenciana
La Marjal de Pego-Oliva, cuarto espacio en sumarse
La Marjal de Pego-Oliva no es un escenario cualquiera para este tipo de actos. Se trata de uno de los mayores espacios de biodiversidad del Mediterráneo, considerado quizá el humedal con mayor calidad del Mediterráneo español. Declarado Parque Natural en 1994, el espacio está situado entre las provincias de Valencia y Alicante, en los municipios de Oliva y Pego, y abarca 1.255 hectáreas. Además, está incluido en el Convenio Ramsar de protección mundial de zonas húmedas, forma parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea y es zona de especial protección para las aves. Un ecosistema, en definitiva, que habría despertado la admiración del propio Félix.
La plantación en este parque es la cuarta que se lleva a cabo dentro del proyecto 'Arboreto 100 Félix', tras las realizadas en el Parc Natural dels Aiguamolls de l'Empordà (Girona), en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera y en el Parque Nacional de los Picos de Europa. Cada espacio elegido habla por sí solo: son lugares que Rodríguez de la Fuente habría defendido con la misma energía con que luchó por preservar los grandes ecosistemas españoles.
La morera blanca: memoria natural y etnológica
La elección de la especie no fue arbitraria. En lugar de decantarse por una planta genérica del humedal, los responsables del proyecto optaron por la morera blanca, un árbol con una historia profunda en esta comarca. Durante siglos, la producción de seda fue uno de los motores económicos de la zona, y la morera —cuyas hojas alimentan al gusano de seda— era parte esencial de ese paisaje agrario y humano. Plantar una en la Marjal supone, así, tender un puente entre la memoria colectiva del territorio y el espíritu conservacionista que persigue el homenaje.
"Ojalá esta morera crezca y eche raíces tan profundas como el recuerdo y el legado de Félix Rodríguez de la Fuente, para que su memoria permanezca viva entre nosotros con el paso del tiempo" - Luis Gomis, director general de Medio Natural y Animal de la Generalitat Valenciana
Durante la jornada también se instaló un cartel conmemorativo que deja constancia de la participación del parque natural, de los municipios de Pego y Oliva, y de la propia Dirección General de Medio Natural y Animal en el proyecto. Luis Gomis agradeció la implicación de los ayuntamientos de Pego y Oliva, así como de todas las personas y entidades que hicieron posible la iniciativa, y subrayó la importancia de trasladar a las nuevas generaciones el mensaje de respeto y conservación del medio natural que Félix Rodríguez de la Fuente defendió a lo largo de toda su vida.
Quedan todavía noventa y seis árboles por plantar antes de que llegue marzo de 2028. En esa fecha se realizará en cada árbol un acto de homenaje a la flora y a Félix como pionero que despertó el amor por la naturaleza en los españoles. Mientras tanto, una morera blanca empieza a crecer en un rincón privilegiado del Mediterráneo, callada y paciente, como suelen crecer las cosas que están hechas para durar.