La Conselleria de Sanidad ha puesto en marcha una campaña de sensibilización para animar a la población a vacunarse frente a la gripe, la Covid-19 y el virus respiratorio sincitial (VRS), causante de la bronquiolitis, con un mensaje dirigido especialmente a las personas adultas sanas que consideran que estas dosis no van con ellas.
La iniciativa de este año se presenta bajo el lema “Que las excusas no decidan por ti” y trata de desmontar las razones habituales que, según Sanidad, llevan a parte de la población a retrasar o evitar la vacunación. Entre esas excusas figuran expresiones como “si yo nunca me pongo malo”, “si yo me cuido un montón”, “ya lo haré más adelante” o “aún es muy pequeña, mejor esperar”.
Según la Conselleria, el objetivo es trasladar que vacunarse no es una medida reservada a quienes ya tienen una enfermedad, sino un hábito preventivo más, del mismo modo que se promueven la alimentación saludable o el ejercicio físico.
La campaña utiliza distintos personajes para reflejar perfiles diversos del público objetivo y se difundirá en centros sanitarios, oficinas de farmacia, medios de comunicación y redes sociales. Además, todo el material estará disponible en la web de la Conselleria de Sanidad.
Una campaña dirigida a quienes se sienten sanos
Sanidad ha explicado que la campaña se ha diseñado para incidir en un comportamiento habitual entre muchos adultos sanos: pensar que, al encontrarse bien, la vacunación no resulta necesaria.
El mensaje central busca contrarrestar esa percepción y subrayar que sentirse bien no equivale a estar protegido frente a enfermedades respiratorias que pueden complicarse, especialmente en determinados grupos de población.
Para ello, la campaña se apoya en un discurso genérico dirigido a la población general, pero pone el foco en las consecuencias que puede tener no vacunarse, sobre todo en personas que confían en exceso en su estado de salud y posponen la decisión.
La Conselleria ha optado por un formato con diferentes soportes y con una representación de perfiles reconocibles, con la idea de que el mayor número posible de personas se identifique con el mensaje.
La campaña forma parte del despliegue estacional de inmunización frente a enfermedades respiratorias y se ha planteado en varias fases, con una primera fase ya iniciada el pasado 28 de septiembre y una ampliación posterior desde el 5 de octubre.
El calendario prevé además un nuevo paso a partir del 2 de noviembre, cuando comenzará la inmunización de la población general en los centros de Atención Primaria.
Así se ha desplegado la vacunación por fases
La primera fase de la campaña ha comenzado el 28 de septiembre en las residencias de personas mayores y en los centros de atención a personas con discapacidad, donde se ha iniciado la vacunación e inmunización frente a las enfermedades respiratorias.
En esa misma etapa también se ha puesto en marcha la vacunación antigripal en los centros educativos para el alumnado de segundo ciclo de Educación Infantil. Los niños y niñas que por su edad no estén incluidos en la estrategia de vacunación escolar podrán recibir la vacuna en su centro de salud. En paralelo, en los centros de Educación Especial se ofrecerá la vacunación frente a gripe y Covid-19.
La misma fase inicial incluye la inmunización frente al VRS de los lactantes que nazcan durante la temporada. Además, desde Atención Primaria se realizará la captación activa de los bebés nacidos desde el 1 de abril de 2026 que deban recibir esta protección. El programa también contempla la inmunización de determinados menores con condiciones de especial riesgo, de acuerdo con los criterios establecidos en el protocolo.
Desde el 5 de octubre, la segunda fase ha ampliado la vacunación frente a gripe, Covid-19 y VRS al resto de grupos para los que está recomendada, de forma progresiva y priorizando a las personas de mayor edad y a quienes presentan enfermedades o condiciones que aumentan el riesgo de complicaciones.
Para la gripe, la recomendación incluye, entre otros colectivos, a las personas de 60 o más años, a la población infantil de 6 a 71 meses, a las embarazadas y a quienes presentan determinadas condiciones de riesgo.
En el caso de la Covid-19, la estrategia se dirige sobre todo a las personas con mayor riesgo de enfermedad grave, entre ellas las de 70 o más años, las personas institucionalizadas y aquellas con determinadas enfermedades o situaciones de inmunosupresión.
Por su parte, la vacunación frente al VRS en población adulta se ofrecerá a las personas de 60 o más años residentes en centros de mayores y a las personas adultas con determinadas condiciones de muy alto riesgo.