Fin del culebrón del Parque Isla de Corfú. Tras casi tres años paralizado, las obras de este gran espacio verde de más de 20.000 metros cuadrados, y una tirolina de 28 metros, ubicado en el barrio de La Torreta-PAU2 ya han echado a rodar con el objetivo de que finalicen a mediados del mes de julio.
Así lo ha avanzado el alcalde Luis Barcala este viernes después de visitar una parcela que cambia el silencio de un esqueleto de cemento por el sonido de los operarios y las máquinas trabajando en la ejecución de este parque que permanecía, hasta hace escasos días, completamente fantasma.
La infraestructura “imprescindible y muy demandada” será un pulmón y un “alivio” para el ocio del barrio. Además, el primer edil ha resaltado que el espacio incorporará varias plazas de aparcamiento a la espalda de la residencia de la tercera edad con acceso desde Isla de Corfú.

Las obras para la conclusión del parque fueron adjudicadas el pasado mes de octubre a la empresa Imesapi S. A. por un importe que roza los 3,67 millones de euros. Así, el armazón de vallas y estructuras inacabadas que ha dominado el paisaje del barrio desaparecerá definitivamente en verano por un parque “moderno” y con instalaciones “para todos los vecinos”.
Tirolina, juegos adaptados y toboganes
Este gran espacio verde, situado entre las avenidas Deportista Isabel Fernández e Isla de Corfú, contará con un escenario con gradas y tres áreas de juego infantil, que incluirán una tirolina gigante de 28 metros como uno de los atractivos estrella del recinto.
Además, el diseño del nuevo parque en La Torreta incluye zonas de juegos con un enfoque inclusivo: columpios adaptados, paneles sonoros y pasarelas accesibles permitirán que niños y niñas con movilidad reducida también puedan disfrutar del espacio.

A su vez, se aprovecharán los desniveles naturales del terreno para instalar nueve grandes toboganes que actuarán como conexiones lúdicas entre las diferentes terrazas del parque. Cada uno de los toboganes irá acompañado de cuerdas de escalada paralelas a los taludes para ascender por las pendientes trepando por ellas y fomentar el juego interactivo.
Deporte al aire libre
Por su parte, en las entradas del suroeste del parque se instalarán varios equipamientos deportivos integrados y entrelazados con las áreas de juego infantil. Así, se creará una zona de calistenia, pista de petanca, circuito de ejercicios biosaludables y un muro de escalada junto a caminos “accesibles y bien distribuidos" por todo el entramado natural.
Por último, en el plano estético, la plantación de árboles, flores y arbustos apuesta por una distribución cromática y estacional. Es decir, las especies florales se agruparán según su color predominante y época de floración, de modo que el parque ofrezca un recorrido “visualmente cambiante”. Además, se habilitarán amplias zonas de sombra y descanso con mobiliario urbano.
