Alicante ha iniciado el proceso para renovar la información en sus paradas de autobús con la intención de instalar 150 nuevos paneles electrónicos que mostrarán en tiempo real los tiempos de llegada de las líneas.
La medida, aseguran desde el Ayuntamiento, forma parte de un plan más amplio de modernización de la red del transporte urbano en la ciudad que también incluye la renovación de marquesinas, la incorporación de nuevas pantallas interactivas y mejoras en la accesibilidad de las paradas.
Así, los dispositivos permitirán a los usuarios conocer con precisión cuánto falta para la llegada del bus, una de las demandas habituales entre quienes utilizan el servicio a diario. Los paneles se sustituirán progresivamente y se integrarán en distintos puntos repartidos por Alicante.
El proyecto contempla actuar sobre más de 250 paradas. En concreto, se prevé la restauración de 67 marquesinas y la sustitución de otras 192, además de la instalación de nuevas unidades a lo largo de los próximos años. A ello se suma la incorporación de 20 pantallas interactivas que ofrecerán información adicional sobre recorridos, conexiones y red de transporte.
Información en tiempo real en más paradas
La instalación de los paneles electrónicos se desarrollará de forma progresiva durante el periodo de concesión, que tendrá una duración de ocho años. Durante ese tiempo, se completará la renovación total de los sistemas de información en las paradas, con el objetivo de extender la información en tiempo real a un mayor número de usuarios en toda la ciudad.
Estos dispositivos estarán conectados al sistema de gestión del transporte urbano, lo que permitirá actualizar los tiempos de llegada en función de la posición real de los autobuses. De este modo, la información mostrada se ajustará a posibles incidencias del tráfico o cambios en el servicio.
Renovación de marquesinas y accesibilidad
Además de los paneles, el plan incluye la actualización del conjunto del mobiliario asociado a las paradas. Las nuevas marquesinas incorporarán diseños renovados y se adaptarán a criterios de accesibilidad. En este sentido, fuentes municipales señalan que está previsto actuar cada año en varias paradas para mejorar su adecuación a personas con movilidad reducida.
La intervención también abarca postes de señalización y otros elementos vinculados al transporte público urbano, así como la actualización del software que gestiona la información y el suministro eléctrico necesario para los nuevos dispositivos.
La inversión supera los 10,5 millones de euros dentro de un contrato global de más de 21 millones que contempla tanto la modernización como el mantenimiento de las infraestructuras durante ocho años. El proyecto se encuentra en fase de tramitación previa a su licitación pública, tras la aprobación del estudio de viabilidad económico-financiero por parte del Ayuntamiento.