La luz dorada del zaguán del Ayuntamiento de Alicante volvió a encender este jueves una de las postales más queridas del invierno: el Belén Municipal. Así, tras la inauguración del Nacimiento de La Montañeta, en la tarde de ayer llegó el turno para la escena que protagoniza el arco de piedra que da acceso al vestíbulo de la Casa Consistorial.
El Belén, de estilo bíblico, es una creación de los maestros belenistas Antonio Alonso, Manuel Zaragoza, Vicente Ramírez y Marcos González, mientras que José Luis Hernández firma una iluminación diseñada para guiar la mirada y crear pequeños momentos de emoción.
Un belén monumental que mira hacia 2025
Las figuras principales, María y José, alcanzan un metro de altura y marcan el punto focal de un conjunto de cinco metros de longitud y cuatro de fondo. El lema elegido este año, “Hace 2025 años nació en Belén”, conecta de forma directa con la celebración del próximo año, invitando al público a contemplar el tiempo como un puente entre generaciones.

En un segundo plano, otras figuras de unos 30 centímetros completan la escena y aportan profundidad a un montaje que destaca por un detalle especialmente sorprendente: un ingenioso efecto de perspectiva que permite, desde el interior de un chamizo, visualizar un paisaje imaginario de Belén. Este guiño artístico es una muestra de la creatividad y precisión de los artesanos alicantinos.
La inauguración estuvo acompañada por música en directo, un elemento que añadió calidez y emoción al acto. El coro del colegio Sagrada Familia–Josefinas, dirigido por Sergio García y compuesto por estudiantes de entre 5º de Primaria y 4º de ESO, interpretó varios villancicos junto al cantautor Dani Miralles a la guitarra y Héctor Torres a la caja. Entre las piezas destacó Todo es magia, obra original de Torres, recién estrenada la noche anterior en la apertura del Belén Social de la Plaza de la Montañeta. Una banda sonora perfecta para dar la bienvenida oficial a la Navidad alicantina.