Alicante se prepara para un importante cambio de tiempo este jueves 20 de agosto. Después de soportar una jornada de miércoles marcada por temperaturas extremas, con aviso rojo de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en el litoral norte y valores que pueden superar los 40 ºC en diferentes puntos, el escenario meteorológico dará un giro con la llegada de lluvias y tormentas.
El cambio, sin embargo, no significará que el verano desaparezca de un día para otro. El calor continuará presente y AEMET mantiene para el jueves avisos por altas temperaturas, pero a este fenómeno se sumará otro ingrediente: la inestabilidad atmosférica, con posibilidad de tormentas que pueden ir acompañadas de granizo y fuertes rachas de viento.
Será, por tanto, una jornada muy diferente a la de este miércoles. Alicante pasará en pocas horas de estar pendiente exclusivamente de los termómetros y del riesgo extremo de incendios a tener que mirar también al cielo, especialmente a partir del mediodía y durante la tarde.
El episodio obligará a seguir de cerca las actualizaciones de AEMET. La distribución de las tormentas puede variar y su intensidad no será necesariamente igual en toda la provincia, por lo que será importante consultar la predicción correspondiente a cada municipio antes de realizar actividades al aire libre.
Las tormentas llegan a Alicante este jueves
La principal novedad meteorológica será la aparición de lluvias y tormentas. AEMET ha establecido avisos amarillos en el territorio valenciano ante la posibilidad de fenómenos tormentosos durante la jornada del jueves, después del episodio de temperaturas extraordinariamente elevadas.
Estas tormentas pueden presentarse acompañadas de granizo y rachas fuertes de viento. Se trata de dos fenómenos que pueden generar problemas aunque las precipitaciones no sean especialmente persistentes, ya que una tormenta de verano puede desarrollarse rápidamente y provocar cambios bruscos en las condiciones meteorológicas.
El periodo a vigilar comenzará alrededor de las horas centrales del día, dependiendo de cada zona. A partir de entonces, la evolución de la nubosidad determinará qué lugares terminan recibiendo las precipitaciones más destacadas y dónde las tormentas se quedan en episodios más puntuales.
Por este motivo, quienes tengan previsto pasar el jueves en la playa, realizar una excursión o participar en actividades al aire libre deberán prestar atención a la evolución del cielo. Si se desarrolla una tormenta, las condiciones pueden cambiar rápidamente, especialmente por la presencia de aparato eléctrico, granizo o fuertes rachas.
El calor no desaparecerá de golpe en la provincia
La llegada de las tormentas no supone automáticamente el final del calor. La previsión para el jueves combina precisamente temperaturas elevadas e inestabilidad, una situación habitual en determinados episodios estivales cuando comienza a cambiar la masa de aire.
El contraste será especialmente llamativo después del miércoles. El litoral norte de Alicante ha estado bajo aviso rojo por temperaturas extremas, mientras que tanto el interior como el litoral sur han permanecido en nivel naranja, con máximas que podían alcanzar los 40 grados.
Después de esos registros, cualquier descenso será perceptible en los puntos más castigados. Sin embargo, el ambiente continuará siendo cálido y la sensación térmica puede seguir resultando elevada antes de que se desarrollen las tormentas.
Además, la evolución será diferente entre el litoral y el interior. La geografía de la provincia hace que las temperaturas puedan variar considerablemente en pocos kilómetros, por lo que no todos los municipios notarán el cambio con la misma intensidad ni al mismo tiempo.
¿Qué tiempo hará en las playas de Alicante?
Una de las preguntas más importantes en pleno agosto es cómo afectará este cambio a las playas de Alicante. Con miles de residentes y turistas disfrutando de las vacaciones, la llegada de tormentas puede modificar los planes de una jornada que, en principio, seguiría teniendo ambiente veraniego.
La previsión de tormentas no significa necesariamente que vaya a llover durante todo el día ni en todos los puntos del litoral. Este tipo de situaciones puede dejar precipitaciones muy irregulares: mientras una localidad recibe una tormenta intensa, otra relativamente próxima puede registrar poca lluvia o incluso permanecer seca.
El mayor problema para quienes estén en la playa puede llegar con las tormentas acompañadas de aparato eléctrico y viento. En ese escenario, permanecer junto al mar deja de ser una opción recomendable y será necesario atender a las indicaciones de socorristas, servicios municipales y emergencias.
También habrá que prestar atención al estado del mar y a las banderas de cada playa. Las condiciones pueden variar a lo largo del día y una jornada que comienza aparentemente tranquila puede cambiar durante la tarde si aumenta la inestabilidad.
Del aviso rojo a un escenario mucho más inestable
El cambio resulta especialmente significativo por lo ocurrido apenas 24 horas antes. AEMET calificó la situación meteorológica de este miércoles y jueves como “muy adversa”, inicialmente por el viento de poniente persistente y las temperaturas excepcionalmente elevadas.
Durante el miércoles, el litoral norte de Alicante ha concentrado el máximo nivel de aviso. El rojo indica una situación de peligro extraordinario por calor, mientras que el interior y el litoral sur han permanecido en naranja.
El jueves cambia la naturaleza del episodio. Los termómetros seguirán teniendo protagonismo, pero habrá que añadir las lluvias y tormentas, con posibilidad de granizo y fuertes rachas de viento. De ahí que el final del calor extremo no deba confundirse con el final de la situación meteorológica adversa.
Esta combinación obliga a mantener la precaución. Primero por las temperaturas y después por fenómenos que pueden desarrollarse con rapidez y afectar a desplazamientos, playas, terrazas, celebraciones y otras actividades propias del verano.
El riesgo de incendios sigue siendo extremo pese al cambio
La posible llegada de lluvia tampoco implica que desaparezcan inmediatamente las restricciones relacionadas con los incendios forestales. La Generalitat mantiene establecido el nivel 3 de preemergencia del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales en toda la Comunitat Valenciana desde el miércoles 19 hasta el viernes 21 de agosto, ambos incluidos.
Esta situación ha provocado restricciones de acceso y circulación en diferentes espacios naturales de Alicante. Entre los afectados se encuentran enclaves tan conocidos como el Montgó, Serra Gelada, el Penyal d'Ifac, la Font Roja, la Serra de Mariola y la Marjal de Pego-Oliva.
Mientras las medidas permanezcan vigentes, no se podrá circular por las pistas y caminos forestales incluidos en las restricciones, ya sea a pie, en bicicleta o con vehículos. También están suspendidas determinadas actividades deportivas y recreativas en terrenos forestales.
Que pueda llover en algún momento del jueves no modifica automáticamente estas medidas. Las restricciones responden a una situación general de riesgo y permanecerán vigentes durante el periodo establecido salvo que las autoridades comuniquen algún cambio.
Granizo y viento: los fenómenos que habrá que vigilar
La lluvia suele ser el elemento que concentra todas las miradas cuando se anuncian tormentas, pero en esta ocasión habrá que prestar especial atención a dos fenómenos adicionales: el granizo y las rachas fuertes de viento.
El granizo puede aparecer de forma localizada y durante periodos relativamente breves, pero resultar intenso en determinados puntos. Esto puede afectar a vehículos estacionados al aire libre, cultivos y actividades que se estén desarrollando en espacios abiertos.
Las rachas de viento asociadas a las tormentas también pueden aparecer de forma repentina. Toldos, sombrillas, mobiliario exterior y otros objetos susceptibles de desplazarse requieren especial atención si las condiciones comienzan a empeorar.
La recomendación pasa por consultar los avisos antes de desplazarse y no confiar únicamente en el aspecto del cielo a primera hora. En jornadas de inestabilidad veraniega, las condiciones de la mañana no siempre anticipan lo que puede suceder durante la tarde.
Alicante mira al cielo después de uno de los días más calurosos
El jueves supondrá, en definitiva, un cambio importante en el tiempo de Alicante, aunque no necesariamente el regreso inmediato a unas temperaturas suaves. Tras superar los 40 grados en diferentes zonas y alcanzar el máximo nivel de aviso en el litoral norte, la provincia entrará en una fase más inestable.
Las tormentas, el posible granizo y las rachas fuertes de viento tomarán el relevo del calor extremo como principales elementos a vigilar. Al mismo tiempo, las temperaturas comenzarán a dejar atrás los registros más extraordinarios del episodio, aunque el ambiente continuará siendo veraniego.
Para quienes estén de vacaciones, el mensaje es especialmente relevante: el jueves no tiene por qué ser una jornada completamente perdida para la playa o las actividades al aire libre, pero sí será necesario consultar la previsión antes de hacer planes y permanecer atentos a posibles cambios rápidos del tiempo.
Alicante pasa así de mirar insistentemente el termómetro a mirar también las nubes. Después del calor extremo de este miércoles, el jueves 20 de agosto llega con tormentas, posible granizo y viento, un giro meteorológico que marcará la segunda mitad de una de las semanas más adversas del verano.