Poco más de dos meses después de que las llamas consumieran las hogueras de 2026, Alicante ya fija la mirada en la edición de 2027. Y lo hace sin demasiadas sorpresas: el Ayuntamiento vuelve a confiar en sus dos ‘leyendas’ para plantar las Hogueras Oficiales del próximo año, que llenarán el corazón de la ciudad de color y amistad en junio de 2027.
Así, Pedro Espadero y Sergio Gómez regresarán a la Plaza del Ayuntamiento por duodécima ocasión consecutiva. La propuesta de Espadero, la vigésima hoguera oficial de toda su trayectoria, jugará con los colores, sus significados y sus dobles sentidos. La de Gómez, la decimocuarta que planta en este escenario, convertirá la amistad en el hilo conductor de una historia pensada para los más pequeños.
‘El lenguaje de los colores’ y ‘Hay un amigo en mí’ son los lemas elegidos para ambos monumentos. El jurado ha escogido las dos propuestas por unanimidad y será a mediados de junio de 2027 cuando los bocetos y las maquetas cobren vida y representen a la ciudad durante las fiestas antes de acabar reducidos a cenizas en la Nit de la Cremà.

Por ahora, los artistas ya han desvelado algunas de las claves de sus proyectos. En sus talleres, los próximos meses comenzarán a tomar forma una hoguera adulta que alcanzará los 18 metros de altura y otra infantil que utilizará sus escenas para hablar de amistad y convivencia, pero también de una realidad mucho menos amable para los niños: el acoso escolar.
Una hoguera de 18 metros para hablar con colores
Pedro Espadero ha explicado en el Salón Azul del Ayuntamiento, una vez anunciado el fallo del jurado, que plantea una hoguera en la que los colores dejan de ser un simple elemento decorativo para convertirse en los grandes protagonistas del monumento. La propuesta busca jugar con la manera en que cada tonalidad se relaciona con las personas, sus emociones y las expresiones que utilizamos en el día a día.
Su propuesta, a la que el consistorio destina en 2027 un presupuesto de 118.500 euros, gira precisamente alrededor de esa relación entre los colores y sus significados. Espadero lleva esa idea a las distintas escenas de la hoguera para construir un recorrido cargado de referencias, juegos visuales y dobles sentidos que permitan al espectador descubrir diferentes lecturas a medida que se fija en los ninots.
El artista introduce, además, un componente irónico a través de personajes vinculados a cada color. El príncipe azul, el viejo verde, el amarillo chillón, la Pantera Rosa o Caperucita Roja forman parte de este particular juego de palabras, en el que los colores adquieren personalidad propia y se convierten en el punto de partida para representar situaciones reconocibles.
La intención es que cada escena pueda funcionar casi como un pequeño acertijo visual, mezclando el significado literal de los colores con las expresiones populares que los acompañan.
En la parte central del monumento aparecerá una de las piezas más llamativas de la composición: un cuerpo de cuatro cabezas, cada una de ellas identificada con un color diferente (azul, morado, verde y naranja). Esta figura se integrará en una estructura inspirada en la pieza del caballo del ajedrez, acompañada por el fuego como referencia directa a las Hogueras.
Sergio Gómez convierte la amistad en una guía para los niños
La hoguera infantil, con un presupuesto de 25.000 euros, cambiará por completo el registro. Sergio Gómez ha bautizado su propuesta como ‘Hay un amigo en mí’, un lema que utiliza como punto de partida para construir una especie de guía visual sobre lo que significa ser un buen amigo.
Gómez parte de una reflexión: la palabra «amigo» se utiliza muchas veces con demasiada facilidad. Por eso, cada una de las escenas de la parte delantera estará vinculada a alguno de los valores que considera fundamentales en una amistad. El respeto, el cariño, la ayuda, la confianza y la capacidad de aceptar al diferente irán apareciendo a través de los personajes y situaciones que compondrán la hoguera.

El origen de este planteamiento está también en una realidad muy cercana a los niños. El artista ha explicado que en el colegio de sus hijos se están realizando actividades y charlas sobre el respeto a los demás y la prevención del bullying, una temática que ha trasladado directamente al monumento.
De esta forma, la hoguera utilizará un lenguaje pensado para los más pequeños para mostrar, a través de sus ninots, cómo debe ser la relación con los compañeros y qué actitudes ayudan a construir un entorno más sano.
La parte posterior cambiará completamente el tono. Si el frente estará dedicado a construir la imagen del buen amigo, la trasera mostrará precisamente lo contrario: las distintas formas en las que esa relación puede romperse a través del acoso escolar. Gómez ha planteado cuatro escenas diferentes para representar los tipos de bullying que se trabajan habitualmente con los niños en los centros educativos.
Así, el monumento abordará el bullying psicológico, el social, el físico y el ciberbullying. Cada uno tendrá su propia representación para que los menores puedan identificar las diferentes formas que puede adoptar el acoso, desde las situaciones que afectan directamente a una persona hasta aquellas que se producen a través de las pantallas y las redes.
El mensaje quedará también reflejado de manera visual con una mano que incorporará los colores de la ciudad de Alicante junto al lema ‘Alicante. Stop Bullying’. Será uno de los elementos encargados de conectar la historia que cuenta la hoguera con esa llamada a combatir el acoso y fomentar el respeto entre los niños.
