La Plaza de los Luceros ya vuelve a rugir. Alicante ha dado este jueves el pistoletazo de salida a uno de los rituales más esperados de las Hogueras con la primera mascletà de 2026 en el icónico enclave.
La jornada ha estado marcada por el regreso de la pólvora al corazón de la ciudad, el primer 'Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà' de las Belleas del Foc y por el estreno de las nuevas medidas de seguridad implantadas en el entorno del recinto.
La encargada de abrir el calendario pirotécnico ha sido Fuegos del Mediterráneo con una propuesta, fuera de concurso, que ha combinado ritmo, potencia y un intenso final capaz de hacer vibrar cada rincón de la plaza.
Durante cinco minutos y seis segundos, el espectáculo ha mantenido la atención de las miles de personas que han aborrotado cada calle aledaña a Luceros. El disparo ha desembocado en un cierre atronador compuesto por más de 6.000 truenos aéreos lanzados en apenas unos segundos.
Un inicio de menos a más
La mascletà ha arrancado con una clásica traca valenciana que ha servido para marcar el tono del disparo. A partir de ahí, la propuesta fue creciendo progresivamente a través de varias fases de fuego aéreo combinadas con distintos efectos sonoros.

Los primeros aplausos han llegado con los cambios de ritmo y las secuencias de truenos que han ido preparando el terreno para la sección terrestre. La segunda mitad del espectáculo ha elevado la intensidad con cinco fases diferenciadas en las que se han combinado truenos de diferentes calibres con acompañamientos aéreos y morteros de gran potencia.
El montaje ha ganado cuerpo conforme han avanzado los minutos, generando una sensación constante de aceleración que ha mantenido al público pendiente de cada golpe.
Un terremoto hace temblar Luceros
La parte más esperada ha llegado tras el tradicional fuego de cuerdas. Entonces ha sido cuando ha comenzado el emblemático terremoto. Mediterráneo ha apostado por seis fases consecutivas de truenos con una progresión ascendente que ha aumentado la presión sonora hasta desembocar en un potente bombardeo final.
Precisamente, ese cierre el que ha provocado la ovación más intensa entre los asistentes. Miles de detonaciones sincronizadas entre el aire y el suelo han envolvuelto la plaza en un estruendo seco y contundente que ha puesto el broche a la primera gran cita pirotécnica de las Hogueras.
El disparo ha consumido 75 kilos de material reglamentado y ha alcanzado un pico máximo de 121,8 decibelios. Alicante ya ha entrado definitivamente en modo Hogueras y Luceros se convierte de nuevo en el epicentro de la pólvora. Pirotecnia Crespo abre maña viernes 19 el certamen que buscará la mejor mascletà de las fiestas oficiales de la ciudad de Alicante.