Todas las miradas apuntaban hacia lo más alto de la futura Ciudad de la Justicia de Alicante. La construcción del edificio ha superado uno de sus momentos más complejos con la colocación de dos enormes vigas metálicas que permitirán completar la estructura del gran patio central.
La maniobra, que ha requerido el uso de una grúa de gran tonelaje, supone uno de los principales hitos de la obra antes de afrontar su recta final. Las protagonistas de esta operación quirúrgica han sido dos vigas metálicas trianguladas de grandes dimensiones.
Cada una mide 27 metros de longitud, tiene cuatro metros de canto y alcanza un peso de 33 toneladas. De hecho, debido a su colosal tamaño fue necesario fabricarlas en dos piezas para facilitar el transporte hasta Alicante.

Una vez en el barrio de Benalúa, ambas estructuras han sido ensambladas y han recibido un tratamiento especial de protección frente a la corrosión antes de iniciar la fase más delicada del proceso: su colocación definitiva sobre el edificio.
Para completar la maniobra se ha utilizado una grúa con capacidad para elevar 650 toneladas. Las vigas han sido izadas por la fachada exterior y, posteriormente, desplazadas con precisión hasta el interior del patio central, donde han quedado apoyadas sobre la estructura de cubierta de la Ciudad de la Justicia, a más de 35 metros de altura.
Un patio abierto para cruzar el edificio sin entrar en los juzgados
La instalación de estas vigas responde al diseño de uno de los espacios más característicos de la futura sede judicial Rafael Altamira en la capital alicantina. El proyecto contempla un gran patio central concebido como una plaza interior abierta que conectará la avenida de Aguilera con el Parque de las Cortes Valencianas, entre Alipark y Princesa Mercedes.

Ese espacio permeable permitirá el tránsito peatonal a través del edificio sin necesidad de acceder a las dependencias judiciales. Detrás de esa idea arquitectónica se escondía un importante reto estructural: mantener un gran zona completamente diáfana en el corazón de la Ciudad de la Justicia.
Así, la Generalitat Valenciana explica que para hacerlo posible ha sido necesario recurrir a una “solución estructural específica” basada en estas dos vigas metálicas trianguladas, capaces de soportar parte de la construcción mientras liberan el patio de pilares y otros elementos que dificultarían el paso.
La obra avanza hacia su fase final
Tras la colocación de las vigas, los trabajos continúan con las siguientes fases “conforme a la planificación prevista”. En la actualidad, las fachadas presentan un elevado grado de ejecución, mientras que las actuaciones se centran en los acabados interiores y en la instalación de los sistemas técnicos para el funcionamiento del edificio.

La nueva Ciudad de la Justicia está diseñada para concentrar en un único edificio los distintos órganos judiciales que actualmente se encuentran repartidos en varios inmuebles del barrio de Benalúa. “El objetivo es disponer de unas instalaciones modernas y reunir en una misma sede los diferentes servicios judiciales”, concluyen fuentes del Consell.