Más de 500 años de tradición en Alicante: historia y origen de la Romería de la Santa Faz

Leyenda, curiosidades y el milagro de la lluvia: la razón por la que miles de alicantinos caminan cada año hasta el monasterio

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Romería de la Santa Faz en Alicante
Romería de la Santa Faz en Alicante

Tres manifestaciones condensan la identidad cultural de Alicante. Sin duda, el Castillo de Santa Bárbara, las Hogueras de San Juan y la Romería de la Santa Faz conforman los símbolos más emblemáticos de la ciudad, atractivos que la hacen especial y la proyectan a nivel nacional e internacional.

Este jueves 16 de abril, miles de alicantinos y alicantinas volverán a recorrer el camino hacia la pequeña pedanía de Santa Faz, con poco más de 650 habitantes, en una de las peregrinaciones más multitudinarias de España. En 2025 participaron más de 350.000 personas, una cifra que evidencia la arraigada devoción y el carácter festivo que caracteriza a esta tradición.

Historia de la Santa Faz

Las casas coloridas, las calles adoquinadas y el famoso monasterio volverán a erigirse como escenario de una costumbre que se ha mantenido viva durante más de 500 años. En el interior del convento de la Santa Faz, cuidadosamente resguardado en un camarín, se conserva un fragmento del manto con el que la Verónica secó el rostro de Jesús hacia el monte Calvario.

Manto de la Santa Faz en el camarín del monasterio
Manto de la Santa Faz en el camarín del monasterio

Aunque originalmente era un paño de lino de mayor tamaño, la historia relata que, con el paso del tiempo, algunas de las familias más poderosas de la zona fueron sustrayendo pequeños retales, movidas por la devoción (y el egoísmo), hasta reducirlo al fragmento que hoy conocemos como la Santa Faz. 

¿Cómo llega esta reliquia a Alicante? La tradición narra que el manto se embarcó en un largo viaje de Jerusalén a Chipre, Constantinopla y, posteriormente, al Vaticano en un intento por protegerlo ante la amenaza de ser destruido por los conflictos de la Cristiandad con el mundo musulmán.

Fue en el siglo XV cuando el padre Mosén Pedro Mena, de la parroquia de San Juan, viaja a Roma y un cardenal le obsequia con este paño destacando su cualidad milagrosa capaz de salvar a Venecia de la Peste. Mena se muestra algo escéptico, pero traslada la reliquia y la guarda en el fondo de un arcón.

De la sequía al milagro

Es entonces cuando nace la leyenda que ha perdurado hasta nuestros días. El párroco, sorprendido y asombrado al comprobar que el manto reaparecía una y otra vez sobre el arcón, comenzó a atribuirle ese carácter “milagroso”. Por ello, convencido de su significado extraordinario, decidió sacar la Santa Faz en rogativa el 17 de marzo de 1489.

Imagen de la Romería de la Santa Faz
Imagen de la Romería de la Santa Faz

El motivo era muy claro: implorar la llegada de la lluvia en un momento en el que Alicante sufría una intensa sequía. El primer signo prodigioso se produjo cuando los asistentes afirmaron percibir un aumento del peso del manto, acompañado por la aparición de una lágrima en uno de los ojos, que descendió lentamente hasta quedar suspendida sobre el rostro.

Y entonces comenzó a llover, en el episodio conocido como el ‘Milagro de la Lágrima’. La esperada y necesaria lluvia hizo su aparición, y el noble propietario de aquellas tierras en las que se produjo este hecho decidió donarlas a la Iglesia para la construcción del Monasterio de la Santa Faz.

A partir de este acontecimiento se dio inicio a esta romería de más de cinco siglos de historia. El milagro de la lluvia se extendió rápidamente entre nobles y ciudadanos de la comarca, que comenzaron a acudir a pie para venerar la reliquia y buscar en ella sus propios milagros.

Desde entonces, únicamente dos acontecimientos han interrumpido esta peregrinación: la Guerra Civil, época en la cual la reliquia fue custodiada en una caja fuerte del Palacio Provincial, y la pandemia de la Covid-19. Por ello, la Santa Faz es considerada un símbolo de protección y superación en los momentos más difíciles y oscuros de la ciudad.

Romería de la Santa Faz 2026

El madrugón será obligatorio si quieres participar en La Peregrina 2026 acompañados de la caña coronada con romero que se reparte cada año en el zaguán del Ayuntamiento y en la Concatedral de San Nicolás, punto de inicio de la Romería.

La peregrina de la Santa Faz
La peregrina de la Santa Faz

Así, el recorrido oficial de poco más de 7 kilómetros comenzará a las 8:00 horas por las calles Miguel Soler, San Nicolás, Mayor, Plaza Santísima Faz, Mayor, Villavieja, Virgen del Socorro y Avenida de Dénia hasta el Caserío.


Blusones, rollos y mistela

De entre todas las tradiciones que encierra la Romería de Alicante, la vestimenta y la gastronomía son algunas de las más reconocibles. Muchos peregrinos lleven un blusón negro, prenda que se utilizaba en la huerta levantina al igual que el “mocaor”, un pañuelo de cuadros anudado al cuello y que antaño servia para protegerse del sol y el calor. 

A mitad de camino de La Peregrina se realiza la que popularmente se conoce como la “paraeta”. En este punto, los alicantinos y alicantinas comen rollos de mistela, anís o vino, uno de los dulces caseros más famosos de Semana Santa, acompañados de una copita de Mistela, un vino dulce originario de la provincia de Alicante que da ese último impulso a los peregrinos.


La comitiva oficial está prevista que llegue en torno a las 10:30 horas al monasterio, momento en el que se procede a la apertura del Camarín para la extracción de la imagen de la Santa Faz. Posteriormente, se celebra la misa oficial en la Plaza Luis Foglietti.

Finalizada la liturgia de la Santa Faz, los asistentes pueden disfrutar del tradicional mercado con puestos de gastronomía, artesanía y artículos religiosos típicos. Numerosas familias acuden para adquirir dulces, cerámica y pasar una jornada festiva en compañía de los más pequeños.

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