Entre grúas que se dibujan el cielo del barrio del PAU 2 de Alicante y montañas de hormigón recién vertido, empieza a adivinarse la silueta del futuro CEE El Somni tras años de reivindicaciones y promesas incumplidas.
Y es que este nuevo centro educativo es uno de los proyectos escolares más demandados en la última década por decenas de familias que reclaman más recursos para la educación especial en la ciudad.
Las obras avanzan a ritmo constante desde que el Ayuntamiento anunciara el pasado mes de diciembre el inicio de la construcción en una parcela municipal de 10.483 metros cuadrados, situada entre las avenidas Isla de Corfú y Deporista Isabel Fernández. La actuación se integra en el Plan Edificant y tiene un plazo estimado de 22 meses aproximadamente previstos.
La consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, visitó este lunes los trabajos y destacó la implicación "firme y sostenida” del Consell con el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo y detalló el alcance económico del proyecto: el presupuesto actual asciende a más de 8 millones euros tras una ampliación cercana al 40 % inicial.
Un presupuesto al alza
Ortí explicó que la previsión redactada en 2020 contemplaba 5,7 millones de euros, pero que en 2024 fue necesario incorporar 2,29 millones adicionales para adaptar el plan a la realidad de los costes. “No podíamos permitir que esta infraestructura quedara paralizada”, afirmó.
Tal y como precisó la consellera, el incremento responde al encarecimiento de materiales y a ajustes técnicos derivados de la tramitación administrativa. La responsable autonómica subrayó que el sobrecoste ha sido asumido por la Generalitat para garantizar que el centro cuente con "equipamientos actualizados" y espacios "plenamente accesibles" desde su apertura.
La adjudicación de las obras recayó en la empresa Abala Infraestructuras S.L. por 6,8 millones de euros. En total, el nuevo colegio dispondrá de 110 plazas escolares, todos con servicio de comedor, y contará con una plantilla formada por 37 docentes y 13 técnicos de Educación Especial, además de transporte individual para cinco alumnos.
Diseño pensado para el alumnado
El edificio se proyecta en una sola planta, con forma cuadrada y un patio central que articulará la vida diaria del centro. Este diseño circular, apuntan fuentes municipales, favorece la orientación y el confort del alumnado, muchos de los cuales necesitan entornos predecibles y tranquilos.
Además, la distribución busca facilitar la circulación interior y asegurar ventilación e iluminación natural en todas las estancias. En total, se construirán 3.543 metros cuadrados de superficie, a los que se suman 1.960 metros cuadrados de zonas exteriores útiles y adaptadas. Estas incluirán patios, jardines, zonas de juego y áreas de estimulación sensorial.
Por su parte, en el interior se habilitarán aulas especializadas, salas de rehabilitación, logopedia y estimulación sensorial, así como biblioteca, enfermería y despachos para psicopedagogo y trabajador social. También habrá sala de profesorado, espacios para la AMPA y una sala polivalente pensada para actividades comunitarias y encuentros con familias.