El Ayuntamiento de Alicante ha puesto en funcionamiento el nuevo servicio de conservación y mejora de aceras, plazas y zonas de uso público, que ya ha comenzado a materializarse con varias intervenciones en dos puntos de la ciudad.
En concreto, los primeros trabajos de este programa de mantenimientose se están desarrollando al mismo tiempo en el barrio de Rabasa, a la altura de la interseción entre el camino del Fondo de Piqueras y la calle Doctor Racasens —frente a la puerta de entrada del cuartel del ejército— y en la Playa de San Juan, en la avenida de Oviedo junto al instituto.
La puesta en marcha del contrato se ha concretado con la aprobación en Junta de Gobierno del plan de seguridad y salud necesario para su ejecución. El servicio ha sido adjudicado a la empresa Acsa Obras e Infraestructuras y cuenta con una inversión de ocho millones de euros, además de una duración prevista de cuatro años, con la opción de ampliarse un año adicional.
Subsanación de deficiencias
La concejala de Infraestructuras, Cristina García, ha explicado que este nuevo contrato "duplica al anterior" y ha enfatizado que "vamos a poder disponer de siete equipos para trabajar en varios puntos de la ciudad al mismo tiempo”. El objetivo es que Alicante cuente con aceras y zonas peatonales "cuidadas, modernas y accesibles sin diferencias entre el centro y los barrios”.

Este "importante servicio para la ciudad" se cubre mediante un contrato mixto de obra y servicio para llevar a cabo las actuaciones de mantenimiento y reparación de aceras, pavimentos en plazas, espacios públicos y demás elementos complementarios de las vías públicas municipales.
Los trabajos consistirán básicamente en la subsanación de deficiencias en estos espacios, así como en los diferentes elementos complementarios estructurales y ornamentales de la vía pública, al tiempo que prevé mejorar las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados.
Reparaciones de menor alcance en 24 horas
Las incidencias de carácter menor como pueden ser una arqueta rota, un bordillo suelto o un pequeño tramo de acera deteriorado que no requieran de estudio, diseño y valoración previa, podrán ser iniciadas en menos de 24 horas. Por ello, el pliego incluye que la adjudicataria deberá disponer de los equipos necesarios para atender las órdenes de trabajo todos los días de la semana.
En este sentido, la empresa deberá disponer siempre de seis equipos activos con el equipamiento de vehículo, herramienta y pequeña maquinaria para los quehaceres diarios.
Además, se determinará el grado de afectación a la seguridad de la vía pública de la deficiencia detectada y en función del mismo se deberá subsanar en distintos plazos que van desde las 4 horas hasta los 15 días. El anterior contrato, de 2021, se adjudicó por 4,1 millones de euros, mientras que el actual duplica esa cifra para los próximos cuatro años con una posible prórroga de uno más.