La costa de la ciudad de Alicante vuelve a vivir este 2026 una Noche de San Juan sin uno de los elementos más reconocibles de esta jornada mágica: el fuego sobre la arena. La escena de grupos de personas reunidas alrededor de hogueras en la playa no se repetirá en el litoral alicantino.
Por segundo año consecutivo, el Ayuntamiento mantiene la restricción total del encendido de fogatas durante la madrugada del 23 al 24 de junio. La medida no impide el acceso a la playa, pero sí cambia por completo la forma de celebrar la noche concebida para recibir al verano.
Cambio de tendencia
La prohibición no es nueva. Se trata de la tercera ocasión que Alicante restringe esta celebración. Ya en 2020 el Consistorio vetó la entrada a los arenales urbanos, aunque aquella vez, en plena pandemia, fue para evitar aglomeraciones en la peor crisis sanitaria del siglo XXI en el mundo.

En los años posteriores el control fue más flexible. Sin embargo, el Ayuntamiento en 2025 recuperó un modelo más restrictivo, siguiendo la tendencia de otras localidades de la provincia. Todo indica que esta fórmula ha llegado para quedarse en la ciudad durante los próximos años.
El motivo no se limita a una sola cuestión, sino a una combinación de factores que afectan tanto a la seguridad como al estado de las playas al día siguiente, cuando miles de bañistas vuelven a utilizarlas desde primera hora.
Materiales y objetos prohibidos en la playa
Entre las principales restricciones que se aplican este año destacan varios elementos que no pueden introducir en los arenales de Alicante:
- Madera, leña o cualquier material destinado a hacer fuego.
- Botellas de vidrio, tanto de alcohol como de refrescos.
- Elementos susceptibles de generar incendios o residuos peligrosos.
La intención es evitar la formación de botellones masivos, pero también proteger el entorno litoral. El Ayuntamiento considera que los restos de hogueras y objetos abandonados pueden suponer un problema serio para los bañistas y provocar situaciones de riesgo, ya que las fogatas y las botellas de cristal pueden ocultar materiales peligrosos bajo la arena.
Un litoral vigilado de extremo a extremo
La prohibición se aplica este martes 23 de junio a todo el frente costero del municipio de Alicante, que suma más de 21 kilómetros de playas. Desde el Postiguet hasta San Juan, pasando por la Albufereta, la Almadrava, San Gabriel o Urbanova, ninguna zona quedará fuera de la normativa. En estos puntos se mantendrá la misma regla: no se pueden encender hogueras.
Para hacer cumplir la ordenanza, el dispositivo de seguridad se reforzará con cerca de cincuenta agentes de la Policía Local. Su presencia se concentrará en los accesos principales y en los puntos donde tradicionalmente se registran más aglomeraciones. El objetivo es prevenir la entrada de materiales prohibidos y evitar que se hagan fuegos.

A este operativo se suma la limpieza, que trabajará durante la madrugada del miércoles 24. En concreto, se movilizarán cinco camiones, cinco palas cargadoras y una treintena de operarios, con la previsión de dejar las playas “impolutas” antes de la llegada de los primeros bañistas.
Seguridad y limpieza como prioridad
Desde el Ayuntamiento insisten en que la decisión no busca eliminar la celebración de la Noche de San Juan. La prioridad, señalan, es reducir riesgos e incidentes y garantizar que las playas estén en “perfectas condiciones de seguridad” al día siguiente.
Pequeños fragmentos de vidrio, brasas mal apagadas o residuos enterrados son algunos de los problemas más recurrentes que han llevado a reforzar el control, ya que pueden pasar desapercibidos en la limpieza nocturna y generar problemas, cortes o heridas en los bañistas.
Municipios vecinos como Elche, Benidorm, La Vila Joiosa o Denia también han optado por prohibir las hogueras del 23 al 24 de junio, mientras que El Campello, Torrevieja Santa Pola han establecido algunas zonas controladas donde será posible encender fuego bajo supervisión.