Las noches de verano empiezan a perder parte de su dureza en la provincia de Alicante. Tras varias semanas en las que el calor se ha mantenido hasta bien entrada la madrugada, la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) dibuja un cambio progresivo para los últimos días de agosto, con una bajada de las temperaturas mínimas que se apreciará especialmente durante la noche del sábado.
El descenso no será brusco, pero sí suficiente para marcar diferencias respecto a las jornadas anteriores. El viernes todavía será una jornada de transición. Alicante, Dénia y Orihuela rondarán los 21 ºC de mínima, mientras Elche se quedará en 20. En Alcoy, el termómetro bajará hasta los 17 grados.
El sábado, la noche más fresca del fin de semana
Todo apunta a que el sábado será la jornada que deje un ambiente nocturno más agradable en buena parte de la provincia. Las mínimas previstas por AEMET serán de 17 ºC en Alcoy, 18 en Elche y 19 en Alicante y Orihuela. En Dénia, el termómetro se mantendrá algo más alto, alrededor de los 21 grados.
El alivio tendrá, sin embargo, un límite claro: llegará sobre todo de noche. Durante las horas centrales del día, la provincia continuará registrando temperaturas plenamente veraniegas. Este jueves, por ejemplo, Orihuela alcanzará los 37 ºC y Elche llegará a los 35. Alicante y Dénia se quedarán en torno a los 32 grados.

El viernes las máximas bajarán y el descenso será especialmente visible en el interior. Alcoy rondará los 28 ºC, mientras Alicante, Dénia, Elche y Orihuela se situarán alrededor de los 30. El sábado las temperaturas máximas permanecerán contenidas, entre los 30 y los 32 grados, antes de que el domingo puedan recuperar algunos grados en determinadas zonas del interior.
Por tanto, el cambio de tiempo no supondrá todavía el final del verano. La principal novedad estará en las madrugadas, que perderán buena parte del calor acumulado durante las últimas semanas.
Posibles chubascos el viernes
El viernes, además, podría llegar acompañado de cierta inestabilidad. AEMET contempla la posibilidad de chubascos débiles y dispersos en diferentes puntos de la provincia, con mayor probabilidad durante la tarde y especialmente en zonas del interior y del norte de Alicante. La nubosidad será más abundante en esos sectores, aunque las precipitaciones no serán generalizadas.
En la costa la posibilidad de lluvia será menor, aunque tampoco se descarta algún episodio puntual. Esta situación podría contribuir a suavizar temporalmente las temperaturas, pero no supone un giro completo hacia un tiempo otoñal. El calor seguirá presente durante las horas centrales y el ambiente continuará siendo claramente veraniego.
La buena noticia para quienes esperan un descanso del calor llega, por tanto, cuando cae el sol: el final de agosto traerá noches progresivamente más frescas a Alicante y el sábado se perfila como la primera gran tregua nocturna tras un verano marcado por las madrugadas asfixiantes.