El campo de la provincia de Alicante se queda sin agua procedente del trasvase Tajo-Segura hasta 2027. La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha confirmado este martes que la infraestructura permanecerá cerrada mientras se ejecutan las obras necesarias para reparar dos puntos dañados del canal.
La actuación tendrá inicialmente una duración estimada de entre cuatro y cinco meses, por lo que la recuperación del suministro hacia la zona del Levante no se producirá hasta mediados del primer trimetre del próximo año.
La decisión de mantener cerrado el canal, asegura la CHT, se ha tomado después de que los técnicos hayan comprobar el alcance de los desperfectos tras unas filtraciones que obligaron a vaciarlo.
Dos tramos del canal necesitan una reconstrucción completa
Los daños se concentran en dos puntos concretos del trazado. Uno está en Riansares, en el término municipal de Almonacid de Zorita, en Guadalajara, y el otro en Talave, en Liétor, Albacete, antes de la Central Hidroeléctrica de Fontanar I.

Las inspecciones realizadas tras el vaciado permitieron comprobar la destrucción y el hundimiento de varios paños de hormigón, además de la existencia de oquedades en el terreno. Ante este escenario, la CHT ha decidido no reanudar el paso del agua mientras "no se garantice el estado de la infraestructura".
El organismo estatal sostiene que el "deterioro del revestimiento se ha visto acelerado por los episodios de lluvias torrenciales" registrados durante los dos últimos años hidrológicos. Las filtraciones que permitieron detectar las averías se produjeron el pasado 14 de septiembre.
La interrupción llega en un momento especialmente sensible para el campo alicantino, y en particular para los regadíos de la Vega Baja, una de las zonas agrícolas dependientes de los recursos del Tajo-Segura. El disponibilidad del agua del trasvase resulta determinante para mantener la actividad de numerosas explotaciones agrícolas.
El corte se suma, además, a la polémica abierta por el recorte de los recursos del trasvase para regadío. Organizaciones agrarias como ASAJA Alicante han reclamado medidas para compensar esa reducción y han señalado la necesidad de mantener la infraestructura para garantizar el futuro del campo de la provincia.
Las obras ya han comenzado
Los trabajos previstos no se limitarán a reparar de forma puntual las zonas afectadas. La actuación contempla primero la demolición y el saneamiento de las partes dañadas, antes de reconstruir por completo los dos tramos.
El proyecto incluye nuevos drenajes para intervenir sobre el terreno y mejorar la evacuación del agua. Una vez finalizada esta parte, se procederá a impermeabilizar completamente las secciones que hayan sido reparadas.
El plazo inicial calculado por la Confederación Hidrográfica del Tajo sitúa el final de las obras en febrero. Sin embargo, ese periodo corresponde a la ejecución de los trabajos de reparación y no al momento de recuperación del suministro hacia Alicante.
La CHT mantiene que el trasvase permanecerá inoperativo hasta 2027, sin concretar una fecha exacta. La actuación cuenta con una inversión de 1,2 millones de euros y permitirá reconstruir los elementos dañados.