Las últimas lluvias asociadas a la DANA que ha azotado este martes y miércoles a la provincia de Alicante han dejado más de 80 litros por metro cuadrado en Elche. Estas precipitaciones, aunque persisentes, no fueron de carácter torrencial y permitió que el cauce del Vinalopó y los barrancos de la ciudad absobieran la escorrentía acumulada sin causar inundaciones.
No obstante, la situación ha vuelto a poner de relieve la necesidad de reforzar la infraestructura hidráulica en el municipio para posibles episodios futuros, una realidad especialmente sensible en la Comunitat Valenciana tras la trágica DANA de hace dos años en la provincia de València.
Así, Elche contará con un tanque gigante de tormentas dentro del Plan Antirriadas, diseñado para reducir el riesgo en el entorno del barranco de San Antón por lluvias intensas. El Ayuntamiento asegura que esta infraestructura permitirá regular mejor el caudal de agua, evitando acumulaciones en zonas próximas al núcleo urbano y reduciendo complicaciones.
Fase final del proyecto
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha indicado que Aigües d’Elx se encuentra en la fase final de redacción del proyecto. En este sentido, el Ayuntamiento ha especificado que la nueva instalación tendrá capacidad para siete millones de litros y requerirá una inversión municipal aproximada de cuatro millones de euros.
La idea, ha continuado Ruz, es licitar las obras después del verano para que los trabajos comiencen antes de Navidad. Además, de acuerdo con las declaraciones del primer edil ilicitano, está previsto que las actuaciones se prolonguen entre 12 y 14 meses, en función de “la complejidad de los trabajos y la estabilidad del terreno que sustenta el tanque”.
Ruz ha puntualizado que la infraestructura no eliminará por completo el caudal del barranco, pero lo reducirá de manera “considerable”. Se colocará en el acceso del barranco de San Antón por la carretera de Alicante, amortiguando episodios de crecidas y riadas y reforzando, de esta forma, la protección del núcleo urbano.
El proyecto incluirá sistemas de bombeo y conducciones que permitirán almacenar y liberar el agua de manera controlada. Esto facilitará un control “más eficaz” del caudal durante tormentas y lluvias torrenciales sobre el municipio o en las cabeceras de los barrancos que atraviesan la ciudad de Elche. Ruz ha manifestado que se trata de un problema que “viene de lejos”, pero que, a su juicio, se ha multiplicado por la “apertura de la Ronda Sur".