El cambio empieza a ser visible en uno de los espacios más reconocibles del centro de Elche. El Mercado Central ya permite intuir cómo será su nueva imagen. Las obras avanzan ahora hacia una fase en la que, poco a poco, el proyecto deja de ser solo una actuación estructural para empezar a mostrar el aspecto que tendrá el mercado cuando vuelva a abrir sus puertas.
Uno de los elementos que más ha avanzado es la nueva cubierta. El revestimiento superior de zinc se encuentra prácticamente instalado, mientras que en el interior ya se ha completado la estructura metálica destinada a acoger los puestos comerciales. Solo queda pendiente la ejecución del forjado superior para completar esta parte de la actuación.
Al mismo tiempo, las obras han entrado en una fase especialmente visible dentro del mercado. Los operarios han comenzado a levantar con ladrillo las divisiones entre los distintos espacios comerciales. Estos trabajos permitirán configurar progresivamente la distribución definitiva de los puestos antes de abordar las instalaciones y los acabados.
24 puestos tradicionales y nuevos espacios gastronómicos
El futuro Mercado Central contará con 24 puestos dedicados a la venta tradicional, con una superficie aproximada de 15 metros cuadrados cada uno. A ellos se sumarán espacios destinados a la gastronomía y la restauración, con la intención de ampliar los usos del edificio y conseguir que mantenga actividad durante más horas del día.
La propuesta busca combinar el modelo clásico de mercado de abastos con nuevos usos vinculados a la restauración, de manera que el edificio pueda convertirse también en un punto de encuentro dentro del centro histórico de Elche. Está previsto aplicar un tratamiento ignífugo a la estructura para mejorar su protección frente al fuego. Además, en los próximos días comenzarán las actuaciones relacionadas con la fontanería y el saneamiento.

La transformación del mercado avanza además en paralelo a la recuperación del patrimonio histórico de su entorno. En los baños árabes continúan las actuaciones arqueológicas, centradas actualmente en el hipocausto, la cavidad por la que antiguamente circulaba el aire caliente utilizado para climatizar las diferentes estancias. La intervención pretende compatibilizar así la renovación del mercado con la conservación y puesta en valor de los elementos históricos que forman parte de este enclave del centro de Elche.
Las obras llegan a la Plaza de las Flores
El cambio también será visible fuera del propio edificio. Los trabajos de reurbanización han actuado durante los últimos meses en la Plaza Menéndez Pelayo, donde se ha renovado el arbolado y se ha sustituido el pavimento.
Ahora las actuaciones avanzan hacia la Plaza de las Flores, con el objetivo de que ambos espacios compartan una imagen más homogénea y exista una conexión más fluida entre el mercado, las plazas y las calles del entorno. nLa renovación de los pavimentos, el arbolado y las zonas peatonales pretende reforzar la integración del nuevo mercado en el tejido urbano y favorecer una mayor continuidad visual y funcional con el centro histórico.
En total, el proyecto contempla la rehabilitación de aproximadamente 3.500 metros cuadrados, correspondientes tanto al edificio del mercado como a los espacios públicos de su entorno. La inversión prevista alcanza los 8,8 millones de euros. La evolución de las obras permite así empezar a visualizar el futuro Mercado Central: un edificio renovado, conectado con las plazas que lo rodean y concebido para recuperar protagonismo en la vida cotidiana del centro histórico de Elche.
El objetivo final es recuperar un espacio histórico de Elche y adaptarlo a las necesidades actuales, combinando el comercio tradicional con la gastronomía y nuevos espacios de actividad. Todo ello acompañado de una renovación del entorno urbano y de la protección de elementos patrimoniales como los baños árabes.