Unas extrañas huellas en la arena destapan un sorprendente hallazgo en una playa de Alicante

La naturaleza vuelve a abrirse paso en la costa alicantina: el rastro lleva hasta un nido con 61 huevos de tortuga boba

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Hallazgo de un nido de tortuga boba
Hallazgo de un nido de tortuga boba
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La costa de Alicante ha amanecido este miércoles 29 de julio con una de esas imágenes que cada verano se repiten con más frecuencia en el litoral mediterráneo, pero que siguen sorprendiendo

En plena temporada alta y en una de las playas con mayor afluencia de bañistas de la provincia, un nido con 61 huevos de tortuga boba (Caretta caretta) ha obligado a desplegar un operativo especial para proteger una nueva puesta de esta especie.

El hallazgo se ha producido durante la madrugada en la playa de Muchavista, en El Campello. La aparición del nido movilizó a especialistas en fauna marina y vuelve a confirmar una tendencia cada vez más visible en el litoral mediterráneo: las tortugas bobas eligen con más frecuencia las playas de la Comunitat Valenciana para desovar durante los meses de verano.

Un operario ha detectado las huellas dejadas por el animal sobre la arena. Tras avisar al 112, se ha activado el protocolo para este tipo de situaciones, movilizando al Ayuntamiento de El Campello, al Oceanogràfic de València y al departamento de Zoología Marina de la Universitat de València, que han coordinado la intervención para garantizar la protección de la puesta.

Un traslado contrarreloj para proteger los 61 huevos

La tortuga eligió para depositar sus huevos el extremo sur de la playa de Muchavista, muy cerca del límite con la playa de San Juan y a la altura de la urbanización Tobago. Se trata de una de las zonas más transitadas del litoral durante el verano, por lo que agentes de la Policía Local, junto a personal municipal protegieron el perímetro mientras los especialistas comenzaban a trabajar sobre el terreno.

Tras localizar el nido, los expertos extrajeron cuidadosamente los huevos para comprobar su estado y valorar cuál era la mejor opción para asegurar su incubación. La decisión fue trasladar toda la puesta. Los 61 huevos han sido reubicados en un nuevo nido excavado manualmente en el Rincón de la Zofra, un tramo de Muchavista menos frecuentado por los bañistas y con mejores condiciones para completar el proceso de incubación sin interferencias.

Ese nuevo espacio ya ha quedado completamente vallado y protegido. Además, el Ayuntamiento ha anunciado que dentro de aproximadamente un mes se instalará un campamento de voluntariado que realizará un seguimiento permanente hasta el momento de la eclosión, cuando volverán a intervenir los especialistas para controlar el nacimiento de las crías.

El Campello repite como refugio de la tortuga boba

No es la primera vez que El Campello vive una escena similar. El pasado mes de septiembre, la playa del Carrer la Mar fue escenario de otra nidada. En aquella ocasión, decenas de pequeñas tortugas comenzaron a emerger de la arena tras completar su desarrollo. Muchas consiguieron alcanzar el mar por sus propios medios, mientras que otras fueron trasladadas al Oceanogràfic de València para recibir atención especializada.

Cinco de aquellos ejemplares pasaron a formar parte del programa Head-starting, una iniciativa de conservación que permite criar temporalmente a las tortugas en un entorno controlado hasta que alcanzan un tamaño que incrementa notablemente sus posibilidades de supervivencia cuando son liberadas en el Mediterráneo.

La repetición de este tipo de hallazgos refleja una realidad que los especialistas vienen observando desde hace años. Las playas valencianas se están consolidando como nuevos puntos de nidificación para la tortuga boba, un fenómeno que se relaciona con distintos factores ambientales y que obliga a reforzar cada verano los protocolos de vigilancia y protección.

Qué hacer si aparece una tortuga en la playa

La aparición de un nido como el de Muchavista pone de manifiesto la importancia de la colaboración ciudadana. En este caso, la rápida actuación del operario que detectó las huellas permitió activar el dispositivo antes de que la elevada afluencia de personas pudiera poner en peligro la puesta.

Los expertos recuerdan que, si se observa una tortuga saliendo del mar o realizando un nido sobre la arena, lo más importante es mantener la distancia, evitar iluminar al animal con linternas o teléfonos móviles y no interferir en ningún momento en su comportamiento.

La recomendación es avisar inmediatamente al 112, desde donde se activa un protocolo coordinado con técnicos especializados, universidades y centros de recuperación. También se insiste en no tocar los huevos ni intentar descubrir un posible nido, ya que cualquier alteración puede comprometer el desarrollo de los embriones.

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