La provincia de Alicante ha vivido un fin de semana de fuertes contrastes meteorológicos, marcado por bruscos cambios de tiempo y un ambiente más propio del final del invierno que de la recta final de mayo.
Esta auténtica montaña rusa comenzo tras una jornada de viernes pasada por agua y un sábado que ofreció una tregua con cielos despejados y un notable ascenso de las temperaturas, aunque la estabilidad apenas duró unas horas. La tarde del domingo volvió a estar protagonizada por tormentas intensas, granizo y un acusado descenso térmico.
Tormentas intensas y granizadas en el interior
Uno de los puntos más afectados fue el port de Canalis, entre Onil y Banyeres, donde una intensa granizada cubrió de blanco el paisaje durante la tarde del domingo. La temperatura llegó a descender hasta los 4 grados, un valor inusualmente bajo para estas fechas y que hace pensar incluso en la posible caída de algunos copos en las cotas más altas.

Por lo que respecta a las precipitaciones, descargaron con especial fuerza en la Foia de Castalla y el Alto y Medio Vinalopó, donde en apenas una hora se acumularon más de 20 litros por metro cuadrado en varios municipios.
Así, según los registros de las estaciones meteorológicas de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet), Castalla lideró los acumulados con 28,6 litros/m2, seguida de Villena con 20,6 l/m2 y Onil con 20,1 l/m2.
También se registraron lluvias destacadas en Alfafara (18,4), Tibi (16,7), Alcoi (15,7), Novelda (14,8), Pinoso (14,4), Petrer (14,1), Cocentaina (13,7), Ibi (13,6) o Elda (12,2). El episodio tormentoso dejó además algunas granizadas y fuertes rachas de viento, especialmente en zonas de interior.
En el litoral, las lluvias fueron mucho más irregulares y localizadas. En el entorno de la ciudad de Alicante se registraron chubascos intensos durante unos 40 o 45 minutos, aunque los acumulados no superaron en ningún caso los 10 litros por metro cuadrado.
Una masa de aire frío excepcional
La irrupción de esta masa de aire frío en altura ha dejado un ambiente completamente inusual para mediados de mayo. Después de varias semanas con temperaturas casi veraniegas, el cambio ha sido radical y el descenso de los termómetros durante la madrugada del lunes ha sorprendido en buena parte de la provincia.
De hecho, en numerosos puntos de la Comunitat Valenciana se ha tratado de la noche más fría en la segunda mitad de mayo en las últimas dos décadas.
En Alicante, las estaciones de Avamet registraron mínimas de -1,1 grados en Xixona, 0,6 en Banyeres de Mariola, 1,7 en Alcoi, 1,8 en Villena y 1,9 grados en Agres, unos valores completamente atípicos para estas alturas de la primavera.