La explosiva tormenta que en la tarde de este pasado martes cruzó el interior de la provincia de Alicante no solo dejó una espectacular actividad eléctrica y rachas de viento de hasta 130 kilómetros por hora.
El episodio también provocó incidencias y obligó al Consorcio Provincial de Bomberos (CPBA) a activar un dispositivo especial de vigilancia ante el riesgo de incendios forestales provocados por los rayos.
El fenómeno, asociado a la tercera ola de calor del verano, descargó con fuerza en las comarcas del interior e interior norte de Alicante y estuvo acompañado por un reventón térmico, un tipo de corriente descendente que genera violentas ráfagas de viento capaces de causar daños en pocos minutos.
Como consecuencia de ese episodio, los bomberos intervinieron durante la tarde en cinco servicios en Elda y Petrer, donde la fuerza del viento provocó la caída de árboles y de varios toldos. En el conjunto de la provincia, el Consorcio realizó 15 actuaciones entre las 17:20 y las 20:06 horas, coincidiendo con el paso de la tormenta por diferentes municipios.
El riesgo oculto tras la tormenta obliga a desplegar un operativo nocturno
Más allá de las incidencias inmediatas, la principal preocupación de los servicios de emergencia se trasladó al monte. La elevada actividad eléctrica registrada durante la tarde aumentó el riesgo de que alguno de los rayos prendiera la vegetación de forma casi imperceptible y originara un incendio horas después.

Para reducir ese peligro, el Consorcio Provincial de Bomberos activó dos retenes nocturnos especiales, que han permanecido desplegados desde las 21:00 horas hasta las 8:00h del miércoles en las zonas donde se concentraron un mayor número de descargas eléctricas.
El retén del parque de La Montaña, con base en Cocentaina, supervisa el entorno de la Sierra de Mariola y el área comprendida hasta Lorcha. Por su parte, el dispositivo del parque de La Marina recorrere los municipios de la Vall d'Ebo, la Vall de Laguar y diferentes puntos próximos al litoral.
A este operativo se sumaron también la Unidad de Bomberos Forestales de Benissa, que vigila la Vall de Gallinera y el entorno de Planes, y la UBF de Tibi, encargada de inspeccionar la vertiente sur de la Sierra de Mariola, Biar y la zona de Benifallim.
Alicante mantiene el aviso por calor y AEMET no descarta nuevas tormentas
El episodio tormentoso no pone fin al episodio de calor extremo que atraviesa la provincia. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos durante este miércoles los avisos amarillos por altas temperaturas en buena parte del interior de Alicante, donde los termómetros volverán a alcanzar hasta 38 grados.
Además, a partir de las 16:00 horas volverá a activarse el aviso amarillo por tormentas secas en las comarcas del interior, donde no se descartan nuevas descargas eléctricas, fuertes rachas de viento e incluso fenómenos de rápida evolución similares a los registrados durante la jornada anterior.
La previsión mantiene, por tanto, un escenario de máxima vigilancia en el interior de la provincia, donde el calor acumulado de los últimos días continúa favoreciendo la formación de tormentas muy localizadas capaces de desarrollarse en poco tiempo y generar condiciones meteorológicas adversas.